viernes, 30 de octubre de 2026
NOCHE DE VIERNES
Quería clavar un posteo más antes de fin de mes, y acá estamos.
Empiezo por Los Réprobos, edición argentina de Les Damnés, un álbum originalmente publicado en Francia en 2015, fruto de la colaboración entre el guionista Benjamin Leduc y el dibujante argentino (y también crítico de comics) Danilo Guida. La consigna es atractiva: una historia de fantasía medieval que en vez de dragones tiene muchísimos elementos que asociamos al terror más moderno: una especie de Frankenstein, una mujer-pantera, un hechicero que no se sabe si está vivo o muerto, cuerpos despedazados, garras, sangre... Los Réprobos son una especie de X-Men del terror medieval, freaks con poderes zarpados preparados para combatir amenazas contra las que el clásico guerrero de espada y armadura tiene menos chances que Dante Gebel de ser presidente. Pero el personaje que más se desarrolla es el de Neora, la mujer-pantera, en torno a la cual gira el núcleo del argumento.
El problema es el guion, no el argumento. Está lleno de lugares comunes, salpicado de violencia en cantidades industriales, tiene todo ese primer tramo repugnante en el que la tensión la ponen un par de tipos (que resultan ser cuatro de copas) a los que vemos abusar sexualmente de las mujeres, y es todo absolutamente predecible excepto el giro de que el villano sea (spoiler alert) el padre de la protagonista. Pero una vez que Leduc nos revela eso, todo se hace aún más obvio. Desde las tinieblas de la ignorancia, postulo que la historia funcionaría mejor con menos personajes. Así como está, deja gusto a poco, a historieta de fórmula, poco trascendente y demasiado obvia en su intento de captar a un cierto tipo de lector más interesado en ver tetas y sangre que en disfrutar de una buena historia.
El dibujo de Guida se luce muy poco, principalmente por la cantidad de cuadros que tiene que meter en cada página. Momentos de alto impacto (pienso, por ejemplo, en la primera aparición de Nevil, una especie de Hulk que vive en la joroba de uno de los Réprobos) están resueltos así nomás, en una viñeta chiquita que de impacto tiene poco. Todo se ve muy apretadito, muy con lo justo. Guida trabaja en un estilo clásico, correcto pero muy frío, con algunas viñetas que me hicieron acordar a los trabajos de Diego Aballay. Por suerte el color levanta bastante la faz gráfica y le añade un poco más de onda. Esto mismo, en blanco y negro se vería absolutamente desabrido. También por suerte, en los años transcurridos desde la publicación de Los Réprobos el dibujo de Danilo mejoró muchísimo y ahora se lo ve más suelto y con más personalidad.
No te digo que Los Réprobos no se le puede recomendar ni a los enemigos, pero la verdad que no es el tipo de guion ni de dibujo que a mí me resulta interesante. Si querés hacer los X-Men de terror en el medioevo, hacete un one-shot para Marvel, con cuatro o cinco cuadros por página, splash pages y más espacio para el lucimiento del dibujo. Te van a sacar carpiendo cuando quieras mostrar violaciones y destripamientos, pero por ahí sale algo más consistente.
Y hablando de Marvel... me faltaba el último tomo del Silver Surfer de Dan Slott y Mike Allred. Había leído el Vol.4 allá por el 17/02/20 y después me colgué, porque nunca vi barato este último TPB. Pero bueno, todo llega.
Le tenía mucha fe a este final, pero sinceramente no me imaginé que lo iba a disfrutar tanto. Esto es una belleza absoluta, un comic inteligente, sensible, que te rompe el corazón, te emociona, te pone nervioso, y -lo más lindo- te hace sentir orgulloso de ser comiquero. Porque en ningún otro medio se puede hacer lo que hacen Slott y Allred en estas páginas, en parte porque en ningún otro medio hay un personaje con la chapa, el poder y la nobleza del Silver Surfer. Tantos, pero tantos años sufrimos comics mediocres del héroe cósmico por antonomasia, que cuando llega esta serie es una caricia en el alma, una reivindicación, una demostración de que el personaje sigue siendo genial, y lo que necesita son buenos autores. Historias atrevidas, profundas, conmovedoras; personajes secundarios interesantes (en ese rubro Dawn Greenwood se come a todos los demás en dos pancitos); conceptos originales, diálogos ingeniosos... Tenés para jugar todo el espacio exterior de un Universo Marvel que hasta te permite explorar realidades alternativas, iteraciones del universo anteriores y posteriores, tenés los 50 años de historia previa del personaje... Hay que ser un croto para que te salga mal. Pero eso lo digo ahora, con el diario del lunes, después de haber leído esta serie (y alguna que otra miniserie o novela gráfica). Porque durante décadas naturalizamos que al Surfer se lo desaprovechara en historietas pedorras, sin pies ni cabeza, hechas por kilo por autores que no entendían la magnitud del juguete que Marvel les ponía en las manos.
Esto es excelente, posta. No hace falta ser un erudito en materia de comics de Marvel, ni militante del Surfer, ni siquiera hace falta ser fan de los superhéroes para disfrutarlo. Incluso te pueden parecer medio flojos los guiones, y el trabajo de Mike Allred (apuntalado por los colores de su esposa Laura) también te va a hipnotizar. Y ver feliz (aunque sea un ratito) al sufrido Norrin Radd también, es algo que no tiene precio. Esa dinámica que se crea entre el héroe y Dawn es preciosa, transmite una alegría y un amor que explota hacia afuera de las páginas. Por supuesto hay un poco de machaca, paradojas temporales, peripecias imposibles, pero sobre todo hay dilemas morales complejos, momentos en los que personajes de infinito poder se ven vulnerables y (como cualquier humano común y corriente) tienen que elegir entre varias opciones igualmente chotas sin rifar su integridad ni traicionar sus sentimientos.
Nada, una maravilla. Lean esto, háganse el favor. Olvídense de Madman, si quieren, y de todo lo que hizo Allred en su carrera solista, o incluso de lo que hizo en Marvel con Peter Milligan. La posta está acá. Estos son los mejores guiones que dibujó el ídolo en su vida, lejos. Tengo otro libro de Allred en la pila de los pendientes, así que volveremos pronto a visitarlo, con la manija a niveles "greater than cosmic".
Y hasta acá llegamos, por hoy. No se pierdan el miércoles el nuevo estreno de Opiniones Meméticas en los canales de YouTube de Comiqueando y La Batea y disfruten del finde. Yo prometo volver cuanto antes, con nuevas reseñas acá en el blog.
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