el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 26 de noviembre de 2019

ESSENTIAL FANTASTIC FOUR Vol.9

Bizarro flashback a los albores del blog, al lejano 17/08/10, cuando me tocaba reseñar el essential anterior a este. Y sí, volvemos a la Verdul Age, con un nuevo masacote que trae básicamente todo lo que se publicó de los Fantastic Four entre mediados de 1977 y mediados de 1979. O sea que arrancamos en el nº 184, cuando todavía Len Wein escribía y coordinaba esta serie, y llegamos hasta el nº207, justo a la mitad de la etapa de Marv Wolfman, en la que ya estaba Jim Shooter como Jefe de Coordinadores y no dejaba que los guionistas coordinaran además las series que escribían.
La transición de Wein a Wolfman es casi imperceptible: Ninguno de los dos sorprende ni entusiasma demasiado en su paso por esta serie, que –digamos la verdad- en los ´70 era más bien intrascendente. Wein se da el lujo de dejar la serie tras el nº194, con los Fantastic Four disueltos hacía ya varios números. Esa es la única idea interesante que aportan los números escritos por el co-creador de Wolverine y Swamp Thing: separar al cuarteto y empezar a contar historias en las que las vidas de Reed, Sue, Johnny y Ben prácticamente no se cruzan. Ni siquiera resuelve el plot de los poderes de Reed (los perdió en el tomo anterior): eso quedará para su sucesor y amigo Marv.
Y por supuesto, Wolfman empieza a construir de a poco el regreso triunfal del cuarteto, que coincidirá (lógicamente) con un nº200 un poco mejor que el promedio de estos años y un nº201 malísimo, pero donde se oficializa la vuelta de Reed (ya con los poderes de siempre), su esposa, su amigo y su cuñado como equipo. De ahí en más los guiones vuelven a sumergirse en los pantanos de la irrelevancia y el aburrimiento, con la aparición de uno de los villanos más pedorros de todos los tiempos (the Monocle) y con tres de los FF mezclados en una saga cósmica que empalmaba con las tramas que Wolfman venía desarrollando en la revista de Nova, y que obviamente vendía mucho menos que la de los Fantastic Four. Esa saga se va a extender muchos números, prácticamente hasta el final de la Era Wolfman, así que para enterarse cómo termina hay que comprar las revistitas o el TPB que recopila los primeros números de John Byrne en esta serie, que son parte de esa poco atractiva epopeya.
Len Wein tiene como dibujante en casi todos sus números a George Pérez, mientras que en casi todos los números de Wolfman el dibujante es Keith Pollard. Pero claro, falta un dato fundamental y es que el entintador de toda esta etapa es Joe Sinnott, un tipo con un estilo tan fuerte, tan marcado, que se lleva puestos a todos los dibujantes a los que entinta. El cambio de Pérez a Pollard, por ejemplo, no se nota ni en la anatomía ni en las expresiones faciales. Hay que estudiar detalles menos superficiales como la puesta en página o cierto despliegue de detalles en los fondos, porque Sinnott hace que ambos dibujantes se vean básicamente idénticos. Lo mismo pasa cuando entra algún suplente a cubrir un bache o dibujar un Annual. John Buscema logra traspasar apenitas el estilo aplastante de Sinnott con su virtuosismo en materia de anatomía y expresiones faciales, pero su hermano Sal, en cambio, no logra distinguirse en lo más mínimo de Pollard gracias al trabajo del entintador.
Lo bueno es que, incluso muy eclipsado por las tintas, Pérez transpira a full la camiseta y nos regala páginas espectaculares, mientras que Pollard (por entonces mucho menos conocido) pone todo lo que tiene y hace un papel bastante decoroso. Se nota bastante como a lo largo de los episodios se compenetra más y se entiende mejor con los guiones de Wolfman, a los que hace más amenos, menos densos. De hecho, una vez que Wolfman y Pollard se harten de los caprichos de Jim Shooter y se vayan a DC, seguirán trabajando juntos varios años, primero en Green Lantern y más tarde en Vigilante.
Y hasta acá llegaron los Essentials de Fantastic Four, lamentablemente. Con uno más, se podría haber cubierto todo hasta el nº232, es decir, hasta que John Byrne desembarca como autor integral. Pero no hay más, así que del nº208 en adelante me guardo las revistitas. Esta no es una gran época para la Primera Familia de Marvel, no son los comics que más me gustó releer ni mucho menos, así que se la recomiendo sólo a los fans extremos de Wein, Wolfman o Pérez, o al que quiera leer TODO Fantastic Four.

Gracias por el aguante y nos reencontramos pronto con nuevas reseñas, acá en el blog.

No hay comentarios: