Ufff... estoy hecho mierda... Vengo de laburar todo el día en Tecnópolis, preparando las grossitudes que se van a poder ver este sábado y domingo. Me quedan escasísimas pilas y menos luces que a la lancha del contrabandista, pero bue, vamos a tratar de pilotearla con un mínimo de decoro, ya que mañana y pasado no habrá nuevos posts...
Fantagraphics y la visitadísima concha de tu madre, ¿qué carajo te costaba sacar este tomo en softcover? La edición es hermosa, pero el lujo innecesario me subleva.
Aclarado ese punto, digamos que este libro incluye seis historias cortas del genial noruego Jason, coloreadas por el notable Hubert. Realmente hay que subrayar lo mucho que aporta el color, los muchos hallazgos de este gran artista (que también dibuja) y la forma en que cada uno de ellos se complementa con el dibujo de Jason y lo realza.
El dibujo de Jason, ya que lo nombramos, es siempre igual. No le pidas que cambie, porque el noruego está muy cómodo ahí, en ese registro cartoonesco, de animales antropomórficos definidos con pocos rasgos y contrapuestos a fondos más elaborados, pero sobrios, sin excesos de detalles ni de realismo fotográfico. En estas seis historias, Jason ensaya un truco más: todas las páginas (más de 190) están divididas en cuatro viñetas iguales, lo cual le otorga un control milimétrico sobre el timing de las escenas, algo muy importante cuando tienen tanto peso los silencios.
Pero vamos a las historias, que es donde están las sorpresas más interesantes. La primera va cobrando forma de a poco. Recién en la quinta página empezás a sospechar para dónde va la cosa. Lamentablemente en algún momento el rumbo se pierde, y lo que pudo ser una buena historia de género noir termina por ser una cosa medio rara, sin mucha explicación.
La segunda es más extensa (36 páginas) y mil veces mejor. Acá Jason coquetea con la autobiografía y narra una versión brutalmente exagerada de una ruptura con su novia, que lo lleva a arrastrarse en las más repulsivas ciénagas del patetismo. Esta tiene garches, trompadas, infinitas puteadas, gente en pedo, escenas tremendas imaginadas por los personajes... y un final totalmente impredecible.
La tercera es la mejor dibujada y el argumento podría ser una anécdota menor. Bizarra, porque tiene que ver con la relación entre un científico y su novia, de la que sólo se conserva la cabeza, pero menor. Jason la rema con un recurso difícil, pero que le sale bárbaro: hasta la página 20 narra toda la historia para adelante, en forma lineal. Y las últimas 10 páginas están compuestas de secuencias que narran cosas que sucedieron antes de la página 1 y que redondean y le dan mucho más significado a lo que pasó en esas primeras 20 páginas. Muy piola.
La cuarta es apenas un jueguito ingenioso. Son 22 páginas, de las cuales 20 narran cuatro historias en paralelo, que parecen totalmente inconexas y en las dos últimas páginas, los cuatro personajes se cruzan, también en una situación que se pasa un poco de bizarra.
La cuarta es la más extensa (40 páginas) y sin dudas es la mejor. Acá sí, Jason pela un comic de género noir perfecto, denso, retorcido, con personajes memorables, situaciones fuertes, un final perfecto y un laburo de Hubert sencillamente magistral. So Long, Mary Ann es una de esas historietas que hacen que TODO valga la pena.
Y la sexta y última es la que da título al libro y la verdad que no está mal, pero puesta después de So Long, Mary Ann, resulta un poquito sosa. Acá hay acción en una sola viñeta y el resto es puro diálogo, un diálogo en el que Jason busca –primero de modo elíptico y sobre el final bastante más directo- exponer las diferencias que él ve entre las culturas francesa y yanki.
En general, Athos in America es un muy buen libro. Si el estilo de Jason no te parece demasiado pecho frío, si no te molesta la forma en la que se esfuerza por tomar distancia de lo que te está contando, vas a disfrutar de muy buen material y a saltar por varios géneros distintos de la mano de un tipo que tiene todo bajo control y hace –definitivamente- lo que quiere. La seguimos el lunes.
Mostrando entradas con la etiqueta Athos in America. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Athos in America. Mostrar todas las entradas
viernes, 5 de octubre de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
