Hace muchos años, el 29/04/10, yo cerraba la reseña del Vol.1 de Pictures That Tick con el deseo de que se editara pronto el Vol.2. Tardó varios años, pero finalmente acá está: Dark Horse logró reunir otras 256 páginas de historias cortas escritas e ilustradas por Dave McKean de 2001 para acá. Coincide con una época en la que hemos visto poca historieta de McKean, ya decididamente más volcado al cine, la animación, las artes plásticas y la ilustración. O sea que era un tomo que seguro nos iba a sorprender, porque no teníamos idea de qué podía llegar a recopilar.
Y la verdad es que las sorpresas son muchas, y no todas gratas. Varias de estas “historietas” fueron creadas por el artista inglés para ser expuestas en salas de arte, durante cinco o seis semanas. Fanático de las historias y la narrativa, se le ocurrió hacer muestras de cuadros, dibujos, esculturas y fotografías que no fueran simplemente trabajos colgados uno al lado del otro, sino que conformaran un relato, y obligaran al asistente a la muestra a seguirlo en un orden deliberado para entender la trama, el desarrollo de los personajes, etc. En total, el libro ofrece tres de esos experimentos y sinceramente ninguna de las historias me atrapó. Por supuesto, visualmente esto te masacra. McKean pela una genialidad atrás de otra, desde los retoques digitales en fotos hasta la magia que brota de su pincel crudo, seco, en esas viñetas despojadas y recontra-expresivas que parecen de Egon Schiele.
Me imagino la posibilidad de ver los originales de estas páginas en vivo, en tamaño real, poder mirar los detalles más mínimos, disfrutar ahí, cara a cara, de todos los prodigios técnicos y estéticos de McKean, y me vuelvo loco. Con la distancia que impone el libro, en cambio, uno se pone más exigente, más ortiva, y quiere además que las historias lo cautiven, lo seduzcan. No fue el caso. Algunas me aburrieron y otras me parecieron tranqui, nada del otro mundo, siempre muy, muy eclipsadas por el arte. La mejor me pareció Blue Tree, por lo volada, por su sana intención poética.
Fuera de las historias pensadas para ser exhibidas en salas, me gustó bastante Random Acts of Happiness, creada por McKean para un CD de una banda de jazz. Y lo mejor del tomo son, lejos, las dos historias que McKean imaginó como episodios de una serie de TV de la Jim Henson Company, que finalmente no se hizo. El autor convirtió esos dos guiones para TV en dos historietas magníficas, una de 30 páginas y una de 35, en las que además se da el lujo de hacer aparecer al gato que creó para Cages, su fundamental novela gráfica. Las dos historias cuentan en tono mítico las creaciones de la Isla Tortuga en un caso, y del universo mismo en el otro. Ambas combinan secuencias “de acción” con otras en las que vemos al narrador (y su gato) conversando, y en estas últimas McKean desarrolla un estilo sintético maravilloso, moderno, fuerte, con cositas del mejor David Rubín. Y el resto es la orgía visual de siempre, pero sustentada por una narrativa clara, sugestiva pero no retorcida, y por historias realmente hermosas, con textos de gran calidad perfectamente ensamblados con las imágenes. Claramente, las 65 páginas de las dos “creaciones míticas” justifican ampliamente la compra del libro. Y si algún día se editaran por afuera, en un tomo de 68 páginas que sólo ofreciera eso, no sé si no me lo compro y hago guita este mega-libro.
Más allá de cualquier crítica que le pueda hacer un cuatro de copas como yo, lo grosso que tiene Pictures That Tick es que nos muestra a un artista de otro planeta, un virtuoso de esos que mueven las fronteras del Noveno Arte cada vez que dibujan una viñeta, en pleno uso de lo más lindo que puede tener un autor, que es la libertad. Para bien o para mal, todo este material está creado con una sóla consigna, que es la de expresarse libremente, contar lo que McKean tiene ganas de contar, en sus tiempos, en sus palabras, con las técnicas que se le canta utilizar, sin límites de espacio, sin fechas de entrega, sin preocuparse por lo que le pueda llegar a sugerir o corregir un editor. Y eso se celebra aunque después uno no se termine de enganchar con algunas historias.
Mostrando entradas con la etiqueta Pictures that Tick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pictures that Tick. Mostrar todas las entradas
sábado, 17 de enero de 2015
jueves, 29 de abril de 2010
29/ 04: PICTURES THAT TICK Vol.1

Dibujante, ilustrador, fotógrafo, escultor, diseñador gráfico, cineasta… No descubro nada nuevo si digo que Dave McKean es uno de los artistas más completos y más notables que hay hoy sobre la faz de la tierra… Y por supuesto, a los que lo descubrimos gracias a sus historietas allá por fines de los ´80, nos gusta sobre todo leerlo en este medio, ya sea solo o con Neil Gaiman, el guionista con el que hizo casi todas sus obras en colaboración.
Este impresionante libro editado por Dark Horse reúne las historias cortas realizadas por McKean en solitario entre 1990 y 2001, mes más, mes menos. “Cortas” en un sentido laxo del término, ya que hay una historieta de 32 páginas (la excelente Bitten and Bruised) y una de 48 (la del ojo), lo suficientemente extensa como para que en Portugal la hayan editado en álbum. El resto de las historias tienen menos de 16 páginas, y de hecho varias tienen sólo dos viñetas.
Este es un material 100% experimental. Mucho más experimental que Cages, el proyecto más ambicioso en la ilustre carrera de McKean. Casi todas estas historias nacen de necesidades expresivas, o de imágenes que invaden la mente del autor y exigen ser plasmadas en papel. Acá hay cosas raras de verdad, desde fumariolas inentendibles, hasta boludeces casi minimalistas. Y sí, claro, también hay grandes historietas, de esas que nos confirman que Cages no era un espejismo, y que McKean es un tipo con cosas interesantísimas para contar y un dominio del medio que le permite hacerlo con total efectividad. Por supuesto, todos sus intentos de crear historias grossas palidecen frente a lo sublime de su arte (no se puede decir “su dibujo”), pero hay algunas realmente buenas.
Ash es una especie de fábula introspectiva, metafórica y surreal, con unos textos de gran nivel y un arte muy en la línea de la increíble Mr. Punch. Black Water también tiene el clima de una fábula, pero más abstracta, más minimalista y más redonda en su remate. Acá Dave pela los óleos y la descose. Por supuesto, después mete texturas con el photoshop y todo se luce mucho más.
La del Ojo (se llama así, cada vez que tendría que aparecer el título aparece un ojo dibujado por McKean), decíamos, es la más extensa. Se trata de una historieta íntegramente dibujada con tinta negra sobre papel blanco, sin ningún tipo de efecto digital, y además… sin textos! McKean se tira a la pileta con una secuencia muda de 48 páginas en las que TODO nos lo narra el dibujo, así, crudo, seco, tipo Egon Schiele, parecido a lo que se veía en algunos pasajes de Cages, pero mejor, más contundente. Y la historia (hermosa, sutil, digna del mejor realismo mágico) no sólo se entiende perfectamente, sino que tiene la posibilidad de compartir el lucimiento con el dibujo.
Algo similar sucede con Bitten and Bruised, otra secuencia muda de 32 páginas, con blanco, negro y algunos grises aplicados en la computadora. El protagonista es el propio McKean y el guión es alucinante. La otra gran historia del libro es la última, His Story, un viaje también bastante autobiográfico por la nostalgia, la reflexión y la madurez que dan los años, pero con metáforas bellísimas y filosas y una mezcolanza de objetos, esculturas, texturas, tipografías y efectos que te volatiliza el cerebro. El resto por ahí se pasa de vanguardista a la hora de narrar, pero cumple más que satisfactoriamente a la hora de impactarnos y hacernos babear con esas imágenes totalmente únicas que, a pesar de su amplia diversidad de estilos, uno asocia de inmediato con Dave McKean.
Qué grosso que este genio británico, que triunfó en un montón de otros medios seguramente más rentables, siga apostando por el comic como ámbito en el cual expresarse y crear con libertad joyas como las que reúne este libro, y su segundo tomo, que esperamos se edite dentro de muy poco.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
