el blog de reseñas de Andrés Accorsi
Mostrando entradas con la etiqueta Cobarde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cobarde. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2015

02/12: COBARDE

Este libro es una muy buena primera aproximación al universo gráfico de Marco Tóxico, el talentoso dibujante boliviano cuyas ilustraciones y diseños recorren el mundo. Acá se puede apreciar a fondo su particular imaginería, su trazo, la forma en que combina blancos y negros extremos, los efectos que logra sólo con papel y tinta… Una bestia, realmente.
Pero claro, en este trabajo puntual Marco elige contar historias, armar secuencias, invitarnos a seguir a sus personajes a través de sucesos que le dan forma a un argumento. Y como suele suceder, tanto énfasis en lo estético, en el trazo, en el diseño del mundo, obstaculiza un poco la narración. El dibujo de Marco, potente como el de Charles Burns y técnicamente increíble como el de Peter Kuper o el de Thomas Ott, requiere un cierto grado de decodificación. No siempre es tan obvio qué quiso dibujar. Y como además elige narrar sin textos, también hay que decodificar aspectos de la acción. O sea que es una lectura ardua, exigente para con quien la encara, que no se hace indescifrable ni excesivamente compleja principalmente porque Marco cuenta una historia breve y concisa, desarrollada en apenas 47 páginas, a su vez divididas en capítulos que suelen tener pocas secuencias cada uno.
Por supuesto, lo que siempre critico en las ediciones argentinas hay que criticarlo también en las bolivianas: 47 páginas de historietas en un libro de 64 páginas, es poco. Me queda claro que Marco Tóxico es un ilustrador prodigioso y que recontra-garpa ver dibujos suyos sin textos ni secuencias, utilizados como separadores entre capítulos o incluso como relleno, al principio o al final del libro. Pero estaría mejor publicar por un lado un libro de historietas que tenga más historietas, y por el otro libros de dibujos, repletos de dibujos a los que no les pediremos más que eso.
Me queda por comentar un poco la trama, pero prefiero no hacerlo porque Marco va revelando las cosas de a poco y sería una pena aruinar el suspenso que se va creando con el correr de las páginas y la sorpresa que genera en el lector enterarse cómo se vinculan entre sí los pimeros capítulos en los que se divide la obra. Muy básicamente es una trama familiar, urbana, en la que se cuelan elementos sobrenaturales que tienen que ver con la divinidad y lo diabólico. ´Nuff said.
Si nunca leiste nada de Marco Tóxico, dale una oportunidad a Cobarde, que es un ejercicio de lectura complejo pero satisfactorio, apoyado sobre todo en el apabullante talento gráfico de este ícono del arte latinoamericano contemporáneo.