Este poderoso tomo de más de 280 páginas recopila los cinco episodios de Metallum Terra (que ya habían sido recopilados en los ´90, en un albumcito que obviamente está descatalogadísimo) y 17 historias cortas más que no recuerdo haber leído en ningún otro lado. Por supuesto, todo lleva la firma de esa dupla mitológica de la historieta argentina, que es la integrada por Eduardo Mazzitelli y Quique Alcatena.
De Metallum Terra ya se habló bastante de 1991 para acá, así que no sé si es mucho lo que puedo aportar. Se trata de una obra muy breve, pero que sirve para ilustrar de modo muy cabal el momento increíble por el que atravesaba la dupla, con un puñado de colaboraciones encima para la revista Skorpio. Son cinco fábulas desgarradoras, con hermosas moralejas y personajes que (aunque están pensados para durar ocho páginas) no se pueden olvidar. Resulta muy llamativa la vigencia, tanto de las historias de Mazzitelli, como del dibujo de Alcatena, que acá era tan exquisito que no fue ampliamente superado por los trabajos más recientes del maestro.
No me alcanza el espacio para hablar una por una de las otras historietas, pero quiero resaltar a algunas. Camaradas del Desierto tiene un guión jodido, impredecible. Sin ser genial, es una gran historia. Fuego y Hielo parecía una del montón, hasta que en las últimas viñetas levantó un vuelo increíble. Y tiene esos homenajes de Alcatena a Winsor McCay que me emocionaron muchísimo. El Reino Astillado y Un Soldado tienen consignas muy atractivas, se te tiene que ocurrir plantear esos mundos y esa forma de plantear lo conflictos, pero el desarrollo y los finales son más o menos previsibles, si leíste bastante a Mazzitelli.
Otra historia apasionante y quintaesencialmente mazzitelliana es Viaje Alrededor del Centro, a la que por ahí le falta un final más redondito, pero el periplo hasta ahí se disfruta muchísimo. La que a mí más me gustó fue Del Otro Lado, una gran historia sobre el poder, la ambición y el destino. Su secuela, Más que Roca, también me pareció bellísima aunque por ahí daba para menos páginas. De las tres historias ambientadas en la ciudad de Tenebra, ninguna me impactó demasiado desde lo argumental, pero me gustó mucho el clima, hay bloques de texto gloriosos y en la primera, un muy lindo homenaje de Alcatena a Berni Wrightson y Kelley Jones.
El libro termina con la historieta más extensa, una de 20 páginas ambientada en Esquizópolis, y por ende una parte hasta ahora inédita de esa serie que Mazzitelli y Alcatena presentaran allá por 1996 en la revista Hacha. Esto tiene el atractivo de disfrutar de un Mazzitelli abiertamente volcado al humor, con juegos de palabras absurdos y desopilantes, gags típicos de los dibujos animados clásicos y un clima festivo en el que incluso los que juegan el rol de “los malos” aportan comicidad y encanto a la trama.
En cuanto al dibujo de Quique, no hay mucho para agregar a lo ya expresado en otras reseñas. Me tienta decir que acá, al tratarse de un compliado de historias cortas, lo vemos al ídolo trabajar con distintos climas y distintos registros, y presentarnos una variedad muy amplia de mundos, locaciones y criaturas. Pero la verdad es que en todas sus obras más o menos extensas Quique hace gala de esa versatilidad y de esa pasión por abrir el juego, por trascender los límites y las fronteras, y por brindarnos un atlas vasto y complejo de los universos fantásticos que habitan en su plumín mágico.
Si sos fan de la dupla desde sus inicios o si la descubriste hace poco, no dejes de recorrer Metallum Terra y los otros mundos imposibles que se esconden entre estas páginas. Ah! Desde hoy hasta el lunes 30, todas las reseñas del blog van a ser de libros de historieta argentina aparecidos en 2015. Variaditos en autores y temáticas, pero todo nacional y de reciente aparición.
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lunes, 23 de noviembre de 2015
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