Leí esta breve novela gráfica hace varios años, cuando la editó Ivrea, y ahora tengo la edición nueva, la que sacó OVNI a fines de 2013. No sé con cuál quedarme, ya me decidiré.
Legión tiene un problema fundamental: uno ya leyó las obras posteriores de Salvador Sanz (me falta el Vol.2 de Angela Della Morte, que está ahí, en el aguante, y espero leer antes de fin de año) y sabe que lo que viene después es mejor. Legión no está mal, en absoluto, pero al lado de Nocturno, por ejemplo, pierde por bastante margen. ¿Qué es lo que más tira abajo a Legión? En la edición original, yo hubiese respondido “los diálogos”, que no sonaban muy reales y desentonaban bastante con el clima general de la obra. En esta nueva edición, me da la sensación de que Salva retocó bastante los diálogos, porque ahora me gustaron, me resultaron muy acordes para lo que nos narra la historia.
¿Y ahora? ¿Qué es lo que menos me convence? La extensión. La idea está buenísima, el desarrollo es atrapante, intenso, shockeante... Pero la historia dura apenas 44 páginas y termina de un modo bastante abrupto, justo en un momento interesantísimo de la trama. Esta era una idea que necesitaba... mínimo 20 páginas más, para que Sanz pudiera elaborar algo así como un “tercer acto”, que es lo que parece faltarle a la obra. No pretendo un final limpito, donde todo se explique minuciosamente, ganen los buenos y el pibe se transe a la minita. Pero el guión pide a gritos más desarrollo del conflicto (aunque los buenos no tengan chance de ganar) o una indagación más a fondo en esta nueva realidad que cambió totalmente tras el triunfo de la Legión. Puestos a chorear, hasta se bancaría una secuela, una segunda parte con otras 44 páginas.
El dibujo, sin ser mejor que el de las obras más recientes de Salva, es excelente. Sobre todo si pensamos que era la primera vez que veíamos a este autor encarar un relato extenso sin serializar, y la primera vez que lo veíamos incursionar en el color. Todo lo que nos gusta del dibujo de Sanz, todo lo que lo convirtió en uno de los autores más populares y a la vez más prestigiosos del continente, ya se ve claramente en Legión: el realismo en personajes y decorados, la imaginación descontrolada en las criaturas fantásticas, la acción fuerte, sin concesiones, bien condimentada con sangre y gore, esos climas densos, ominosos, la atención por los detalles en vestimenta, peinados, objetos de la vida cotidiana... acá, por suerte, no falta nada.
La narrativa está cuidadísima, con algunos recursos bien cinematográficos y otros 100% comiqueros, unos ángulos raros, muy bien elegidos, hay unas persecuciones electrizantes (algo difícil de hacer en historieta)... incluso el jueguito de que algunas secuencias tengan color y otras no responde a una decisión narrativa.
Si sos fan de Salva y querés tener todas sus obras, esta sin dudas es la más rara, porque es la que no salió ni en la Catzole ni en la Fierro. Cortita y todo, Legión es una muy buena primera incursión de este monstruo en el mundo de la novela gráfica. Me parece justo bancarla por eso, y porque es el paso previo y necesario para los magníficos trabajos que brotaron en los últimos años de la pluma de este ejemplo de aplomo, de dedicación, de imaginación y de talento llamado Salvador Sanz.
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lunes, 26 de mayo de 2014
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