el blog de reseñas de Andrés Accorsi
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jueves, 5 de marzo de 2015

05/ 03: LOS CUENTOS DE LA ERA DE COBRA Vol.2

No me siento muy bien y tengo muchas más ganas de irme a dormir que de escribir.
Pero quiero dejar sentado que este libro es una maravilla y que cumplió totalmente con todas las expectativas que había despertado la primera mitad de la obra (reseñada hace casi un año, el 10/03/14).
El argumento es interesantísimo, el tono del relato está muy logrado, el guión está muy bien desarrollado, hay escenas de lucimiento y voleteretas interesantes para los cuatro personajes que protagonizaron el Vol.1 y para dos más que cobraron fuerza en esta segunda parte, y como si esto fuera poco, Enrique Fernández no para de bajar la línea correcta: Los Cuentos de la Era de Cobra habla de sueños, de libertad, de aguante, de pichis que logran pintarle la cara a un grosso que se creía mil, a fuerza de ingenio, de talento, de creatividad, de coraje y de pasión. La tiranía contra la libertad, la destrucción contra el arte, la sumisión contra el amor verdadero, la rosca espuria contra las convicciones genuinas. De eso se trata esta excelente obra, que se disfraza de fábula, de relato fantástico, pero en la que Fernández seguramente habla de cosas muy reales y muy cercanas.
Las loas al dibujo de este genio del comic están ampliamente desarrolladas en las reseñas que anteriormente dediqué a sus otros trabajos, así que se puede hacer clic en la etiqueta con su nombre y repasarlas. Alguno dirá que “genio del comic” es mucho. Yo te juro que miro estas páginas y por momentos me parece poco.
Este trabajo, de 2012, es el último que realizó Fernández para el mercado francés. Luego de esto proclamó su independencia y se puso a trabajar en proyectos personales, financiados por sus propios fans a través de Kickstarter, y editados en asociación con algunos sellos más chicos de distintos países europeos, a los que logró sacarles tratos mucho más equitativos que los que le ofrecían las mega-editoriales francesas. Cuando tus huevos son tan grandes como tu talento, el aplauso se redobla y –por lo menos de este blog- te llevás una ovación estremecedora. Publique donde publique, somos muchos los que nos vamos a querer comprar cualquier historieta que lleve la firma del inmenso Enrique Fernández.

lunes, 10 de marzo de 2014

10/ 03: LOS CUENTOS DE LA ERA DE COBRA Vol.1

Prometí volver pronto a encontrarme con el genio español Enrique Fernández y acá estoy. Esta vez, con la primera mitad de una obra muy interesante publicada en dos tomos, en la que el artista, después de dos libros apuntados al público infanto-juvenil (o por lo menos MUY aptos para todo público) vuelve a incursionar en una historieta más pensada para lectores adultos.
Ambientada en un Medio Oriente fantástico, cercano al de Las Mil y Una Noches, Los Cuentos de la Era de Cobra entrelazan a cuatro personajes muy bien trabajados por Fernández. Con matices, con dobleses, sin obviedades, el autor logra darle carnadura a Irvi, Sian, Maluuk y Cobra y enroscarlos en una trama muy ganchera, a la que no le falta nada. Los protagonistas confrontarán con sus destinos y en esa confrontación mostrarán sus pasiones y pulsiones. La codicia, la ambición, la lujuria, en el fondo las ganas de ser querido, impulsarán a Cobra, el villano, a perpetrar toda clase de atrocidades. Irvi, el habilidoso ladrón, peleará para no convertirse en un arma tremenda al servicio de Cobra. Sian, la minita que está más buena que comerse una suprema a la suiza con papas noisette y Levité de pomelo, tratará de zafar del designio de sus padres que quieren convertirla en cortesana (puta de lujo, en criollo) al servicio de un poderoso príncipe. Y el enano Maluuk, que al principio se conformaba con que le aplaudieran sus piruetas, sus chistes y sus canciones, subirá la apuesta para convertirse en el héroe que libere a su pueblo del yugo del despótico Cobra. Todo esto condimentado con majestuosos palacios, tórridos desiertos y ciudades amuralladas, que serán escenario de intrigas, traiciones, garches, torturas, batallas, masacres y transformaciones fantásticas.
No tengo idea de cómo puede terminar la historia, pero por ahora le sobra emoción, giros inesperados y ese atractivo hipnótico que hace que no puedas soltar el libro antes de llegar a la última viñeta.
Y tampoco quiero ahondar más en el argumento para no spoilear. Prefiero babearme un toque hablando maravillas del dibujo (¿qué digo “dibujo”? ¡Recontra-dibujazo!) de Enrique Fernández. La verdad es que en este rubro la labor del español es demasiado perfecta para ser real. Toda la faz gráfica es alucinante, y si tengo que destacar algo, elijo el diseño de los personajes, su enorme expresividad, la plasticidad de sus movimientos, el margen que estos le dan a Fernández para zarparse a la hora de exagerar, de potenciar la “actuación” de estas criaturas a niveles espectaculares. Por supuesto hay unos fondos del mega-carajo, animales, trajes, armas, todo perfectamente dibujado. Y como ya es costumbre en las obras del ídolo, un tratamiento del color de enorme belleza, sutil, originalísimo y lleno de vuelo. La narrativa es sencilla, cristalina, con muy pocas páginas de 11 ó más viñetas, con hermosas secuencias mudas, un gran criterio para elegir dónde mechar los flashbacks o los saltos temporales hacia adelante, y una secuencia de tres páginas cerca del final, protagonizada por Maluuk, en la que Fernández quema las naves, tira a la mierda los puentes y cruza rubicones en una demostración de jerarquía merecedora de una ovación infinita.
Ya sé que los brolis de Norma están carísimos. Pero sinceramente, vale la pena el esfuerzo que tengas que hacer para llevarte a tu casa Los Cuentos de la Era de Cobra. Si comprás historietas por los dibujos, ya sabés que Enrique Fernández es un monstruo, uno de los artistas realmente insuperables que tiene hoy este medio. Y si te copás con las buenas historias, creeme que acá se está armando una de infrecuente grossitud.