el blog de reseñas de Andrés Accorsi
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martes, 8 de abril de 2025

OTRO TRIDENTE OFENSIVO

De nuevo se me juntaron tres libritos para comentar pero -una vez más- hay uno cuya reseña va a ser extremadamente breve. Imaginate que sos fan del comic franco-belga y de pronto encontrás en una mesa de saldos, a un mísero euro, una antología con historias completas firmadas por Moebius, Hermann, Jean-Claude Mézieres, André Franquin, Cosey, Michel Blanc-Dumont, Dany, Derib, Dupa y Jijé, con un prólogo de Morris, acompañado de un dibujo inédito de Lucky Luke. Primero te pellizcás para asegurarte de que no sea un sueño, después te fijás si no te enchastraste la ropa interior y después corrés a pagarlo antes de que te lo manotee algún otro avechucho. O por lo menos eso me pasó a mí cuando me cayó del cielo el Tintin Special Vol.5, una antología de 80 páginas toda enfocada en el género Western. Veamos con qué me encontré una vez adentro. Franquin aporta una sola página, genial, pero te deja con ganas de más. Moebius también, solo dos paginitas en las que relata un hecho real. Me parece que para cuando se editó esto (1979) el autor más exitoso del palo del western era Derib, y acá eso se nota por la cantidad de páginas (y hasta avisos) dedicados a Buddy Longway, su serie más popular. La historia corta "La part du chasseur" justifica ampliamente la chapa de Derib. Hermann también trae una historia corta de Comanche, que ya vimos por acá (mucho mejor coloreada) el 11/08/23. Dupa se despacha con una parodia de Buddy Longway protagonizada por Cubitus (creo que en Argentina se lo conoció como "Redondus"), Dany cuenta una gran historia en apenas dos páginas, Blanc-Dumont dibuja una historia ambientada en el Lejano Oeste, pero en el presente; la de Jijé son tres paginitas en joda bastante graciosas, la de Cosey (también ambientada en el presente) tiene un guion que no llega a desarrollarse en cuatro páginas, pero está dibujada a un nivel increíble; y la de Mézieres se hace medio ilegible por la cantidad de texto que mete en tres paginitas. Y después hay lindos complementos: tiras cómicas, juegos, algún cuentito ilustrado... y una historieta que me voló la cabeza: seis páginas en las que explota con fulgor incandescente el dibujo del belga Franz, un virtuoso que se hizo conocido por continuar con Jugurtha cuando la dejó Hermann, por dibujar el último álbum de Jerry Spring (el seminal western creado por Jijé), y sobre todo con la serie Le Décalogue. Impresionante trabajo, al nivel de los más grandes dibujantes que nos dio el western en el Siglo XX. No lo tenía a Franz entre los autores a rastrear y atesorar, pero claramente se subió a la (infinita) lista. Ahora me entero que falleció muy joven, a los 54 años. Un garrón. Tremenda antología, este especial de Tintin. Un auténtico All-Star Squadron de autores, personajes carismáticos, historias autoconclusivas, buen equilibrio entre aventuras y humor, y la enorme virtud de generar material apto para todo público sin faltarle el respeto al lector adulto. No te digo que me quiero poner a coleccionar todos los especiales de Tintin, porque debe ser un kilombo. Pero ganas no me faltan.
Muy breve mención para el Vol.7 de Dead Dead Demon´s Dededede Destruction, un tomo de transición, por no decir "un choreo para estirar innecesariamente la serie". Realmente, acá las tramas que plantea Inio Asano avanzan muy, muy poco. Hay mucho relleno, mucho slice of life pavote y apenas unas pocas secuencias en las que se tensa la relación entre Japón y Estados Unidos, en parte por la actitud bravucona y grotesca de una caricatura de ese anciano bravucón y grotesco llamado Donald Trump, que acá se llama "Padron". Me imagino que Asano habrá dibujado esto durante la primera presidencia de este personaje deplorable que hoy ocupa de nuevo el Salón Oval de la Casa Blanca. Como siempre, el dibujo es una maravilla y hay diálogos muy graciosos (notable traducción de Pablo Farías Alves). Lástima que, en el contexto de la historia mayor que narra la serie, este tomo aporte tan poco. Tengo un par más en la pila de los pendientes, así que prometo volver pronto a visitar a las pibitas de esta Tokyo que ya se acostumbró a convivir con una invasión alienígena.
Y terminamos en Argentina, año 2024, cuando se recopilan en un libro hermoso nueve historietas de temática sexual realizadas por Paula Boffo, la talentosa autora antes conocida como Sukermercado. Dos de estas historietas ya aparecieron en otras antologías reseñadas en el blog (31/05/18 y 14/07/19) y el resto provienen de revistas y de fanzines, de las cuales conocía algunas, pero otras no. Tener todo ese material junto en Satén Rosa Rosa es un golazo... aunque le sobra relleno. Un libro de 124 páginas para 105 páginas de hsitorieta es un poquito mucho. El nivel de las historietas es muy alto y muy parejo. Hay momentos en los que Boffo resuelve el color de una manera más simple, más básica, y otros en los que le pone efectos, texturas, juegos de iluminación alucinantes. Y el dibujo va en una espiral ascendente hasta llegar a la última historieta, la hasta ahora inédita Satén Rosa, que es -lejos- la mejor dibujada, con las secuencias mejor armadas y con más riesgo y más hallazgos en la puesta en página. Seguramente más que la apabullante calidad gráfica de Boffo, al lector promedio le llamará la atención la temática. Entre l@s autores actuales el porno no es un género muy difundido, y hasta pareciera que le escapan. Pero acá tenemos a una autora que, por el contrario, lo abraza, lo celebra, lo potencia. Las historias no son meras excusas para que los personajes garchen. Hay comedia, hay reflexión, hay vínculos y hasta hay momentos existencialistas. Pero en todas aparece, tarde o temprano, un protagonista excluyente que es el sexo. Con amor, sin amor, con forro, sin forro, con cinturonga, con calor, entre varones, entre mujeres, entre personas trans, en la cama, en el baño, en la calle, en un tren, de a dos, de a muchos... Satén Rosa Rosa aborda el garche desde muchos lugares distintos, y sorprende porque Boffo utiliza un dibujo muy amistoso, muy Cartoon Network, para narrar situaciones que por momentos se ponen espesas, turbias, y siempre -pero siempre- levantan la temperatura del lector. Al ser la más extensa, es lógico que Si Mojás Me Enciendo tenga el guion más elaborado y los personajes más tridimensionales. Pero todas las historietas tienen grandes momentos, tanto por su voltaje erótico como por los aciertos de Paula en el dibujo y la narrativa. Si te bancás historietas porno en serio, con primeros planos de genitales, eyaculaciones y penetraciones de todo tipo, te recomiendo enfáticamente que leas (con una sola mano) Satén Rosa Rosa. No tiene mucho que ver con la obra que consagró a Paula Boffo (Santa Sombra), pero es un libro realmente zarpado, donde la autora juega todo el tiempo al límite. Lo disfruté muchísimo y, si el objetivo era que me zumbara un rato la entrepierna, se cumplió con creces. Nada más, por hoy. Gracias totales y hasta pronto.

lunes, 26 de diciembre de 2022

MAGIA EN BLANCO Y NEGRO

Otra vez tengo dos libros para reseñar, siempre en este sprint que intenta dar cuenta del material de autores argentinos publicado durante 2022. Empiezo con un experimento extraño: la editorial Merci, que nunca había publicado historieta argentina, sale al ruedo con un libro que recopila historietas dibujadas por Quique Alcatena en 1977, 1989-90 y 2001. Una es un unitario con guion del propio Quique, una es una serie co-escrita por Eduardo Mazzitelli y Walter Slavich, y otra es una colección de historias autoconclusivas con guiones de Gustavo Schimpp. ¿Cuál es el criterio para meter todo esto en un mismo libro? Que son todos relatos ambientados en Japón. Y no, a pesar de lo méritos artísticos de las distintas historietas (enseguida hablo de eso), el combo no me terminó de cerrar. El libro empieza con Dinastía Maldita, una serie que Alcatena, Mazzitelli y Slavich realizaron para Skorpio allá por 1989-1990. La estructura es muy parecida a la de El Mago: en cada episodio el protagonista debe confrontar con alguien que compró una de las habilidades que le fueron robadas cuando le quitaron la memoria. No hay muchas sorpresas, excepto en el episodio final, donde Slavich y Mazzitelli pegan un giro argumental muy interesante. Y por supuesto está mejor escrita que El Mago, con excelentes bloques de texto, diálogos más filosos que las katanas y bastante desarrollo para el personaje principal. El dibujo de Alcatena todavía no está en la cima. Se nota a Quique más pendiente de influencias que vienen de la ilustración que de la historieta y -sobre todo en los primeros episodios- los personajes están un poquito duros, muy en pose. Es como un Hiroshi Hirata más estático, más frío. Todo dibujado con ese trazo exquisito de Alcatena, pero tal vez no tan en función del relato como veremos más adelante. Las cuatro historias escritas por Schimpp (conocidas como Tokoyo Monogatari) están mucho mejor dibujadas. Acá el trazo de Quique se ve más suelto, más fluido, más orgánico y -sin perder esa obsesión por los detalles y la ornamentación- más puesto al servicio de la narrativa. Preparate para unas imágenes de una belleza devastadora. Los guiones, en cambio, no me resultaron tan atractivos como el de Dinastía Maldita, y solo el último de los cuatro relatos conservó mi interés hasta el final. Por ahí esto leído en otro contexto, no como back-up de Dinastía Maldita, adquiría otra dimensión, otro brillo. Y la historieta corta llamada Bushido tiene la particularidad de ser la primera que Alcatena publicó en una revista profesional, cuando tenía 19 años. Acá se intuye que hay un crack en ciernes, pero todavía está muy lejos del nivel que va adquirir en esos años de laburo intenso en la revista Anteojito y otras publicaciones. Son apenas 9 páginas, una curiosidad que no está mal si la tomamos así, como una curiosidad. Si sos fan de Alcatena, seguro estabas esperando que se reeditara Dinastía Maldita, y más allá del bajón de que haya salido justo cuando falleció Slavich, tener esta obra en libro es algo digno de ser celebrado. No me copa la decisión editorial de incluir los relatos de Tokoyo Monogatari en el mismo tomo, pero el dibujo de Quique en esas páginas es tan zarpado que no tiene mucho sentido putear.
Hablando de dibujos zarpados... impresionante Santa Sombra, la novela gráfica de Paula Boffo editada por Barro. Una bestialidad gráfica y narrativa que no paró de impactarme de la primera viñeta hasta la última. Son más de 200 páginas con un ritmo trepidante, una historia descarnada, de una crueldad desgarradora, que te agarra de la garganta y te arrastra por una montaña rusa de emociones como pocas veces se ve en la historieta argentina. Santa Sombra es un comic muy violento, que incluso reflexiona acerca del uso de la violencia desmedida como forma de hacer justicia. Es una historia de venganza, y también de redención, de sororidad, que transmite un montón de valores correctos, entre todas esas explosiones de sangre y tripas. Boffo tiene un manejo del tempo narrativo totalmente hipnótico, no pifia jamás cuando arma esas páginas con cuadros horizontales, verticales, diagonales... y además tiene un trazo de gran expresividad, gran dinamismo, que va perfecto con el tratamiento de blancos, negros y grises que emplea en esta obra. Obvio que me encantaría verla trabajar con color, pero así esto se ve muy, muy bien. Los diálogos son excelentes, la forma en la que aborda una temática muy heavy es original y atrapante... La verdad que Santa Sombra tiene todo para ser considerada un clásico contemporáneo. No le sobra absolutamente nada, porque hasta los excesos en materia de muertes truculentas tienen un rol en la trama. Y por ahí le falta un personaje varón cis heterosexual bueno, para evitar el simplismo de que todos los personajes varones cis heterosexuales son gente de mierda. Esto se lo podés dar tranquilamente a los pibes y pibas que deliran con el shonen de moda y -no tengo dudas- les va a partir la cabeza. Es una historia 100% argenta, pero con la fuerza y la calidad como para trascender las fronteras entre las distintas formas de pensar la historieta, los distintos públicos, los distintos grupos etáreos. Si hubiera justicia en el universo, Santa Sombra se publicaría en 15 ó 20 países, vendería fortunas y oiríamos hablar de esta obra durante un par de décadas. Posta, historietas de machaca y justicia sanguinaria hay miles, pero como esta hay muy pocas. Nada más, por hoy. Trataré de postear una vez más antes de fin de año, y ya en Enero volveremos al mix esquizofrénico entre historietas de distintas épocas y distintos países. Gracias y hasta pronto.