el blog de reseñas de Andrés Accorsi
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lunes, 13 de agosto de 2012

13/ 08: LARVA Vol.15

Bueno, esta vez nos cobraron barato: a Powerpaola le dejaron dibujar la tapa, que no está nada mal, y a cambio no hay historietas suyas dentro de la antología. Aún así, el balance no da ni por error tan positivo como en el número anterior.
Hay muchos argentinos: están Camila Torre Notari, Otto Zaiser, Clara Lagos, Liniers... ninguno de ellos aporta nada demasiado sustancioso. Nuestro país sale bien parado gracias a los esfuerzos de Agustín Paillet, que se manda una historieta chiquita, poco ambiciosa, 100% basada en los diálogos... pero qué diálogos! Excelentes, de punta a punta. Otros destacados compatriotas son Alejandro Farías y Marcos Vergara, que la vuelven a descoser en una historia muy cortita, y Nacha Vollenweider, que rema un guión poco atractivo de Diego Cortés, algo raro en la trayectoria del gran escritor cordobés. Y Decur! No me puedo olvidar de Decur que logra contar una mini-historia dentro de una ilustración demasiado maravillosa para ser real.
Un cuasi-argento, Ernán Cirianni, me hizo cagar de risa con sus dos paginitas. Y después... ¿qué más se puede rescatar? Cambio y Sustracción, de los colombianos Erizo y Keco, no está mal. Es un chiste largo, que se podía comprimir en una página en vez de tres, pero como el dibujo es muy bueno, no molesta. Luis Echevarría, muy buen dibujante, necesita urgente un guionista. Está la continuación de la historieta de elseñorjuanito que empezó la vez pasada, muy, muy bien dibujada. Por supuesto, como acá tampoco hay un final, no la lei. Ojalá algún día se recopile, porque pinta muy grossa.
Jim Pluk, al que la vez pasada vimos fracasar en un osado experimento, esta vez está mucho mejor. Su estilo combina a Jason, Bryan Lee O´Malley y Ariel López V., o sea que es muy, muy atractivo. El guión no se sostiene demasiado, pero bueno, es una historieta pensada en clave de joda, de bizarreada medio extrema, entonces se banca. Y de nuevo sube al podio John Joven, esta vez con una historieta costumbrista, urbana, chiquita y muy real, que tiene lo que estas historietas rara vez tienen: buena construcción de personajes y un giro impredecible y copadísimo al final, en las últimas tres viñetas. Ya está, ya me hice fan incondicional de John Joven, que además dibuja bárbaro, en un estilo que reinterpreta en clave más luminosa y amistosa a los dibujantes que siguen la línea del pintor Egon Schiele, como Teddy Kristiansen, Dave McKean, Filipe Abranchis o algunos laburos de Gipi o Nicolas De Crécy.
Y el resto, que tampoco es tanto, no merece ni la más mínima mención. Los artículos están bien, está todo muy bien presentado, con una edición de gran calidad, pero sigue fallando la selección de autores. Uno sospecha un cierto amiguismo, que cierta gente está ahí no por su talento, sino porque se junta a tomar cerveza con los directores. En la historieta latinoamericana (y sobre todo cuando no hay plata de por medio) son frecuentes estas cosas, la onda camarillera, o la de un autor importante que es convocado a participar de una antología y responde “Sí, bueno, pero llamá también a este, este y aquella que son amigos míos y dibujan bárbaro”.
Y ahí se da una situación de “el huevo o la gallina”. ¿Cómo es? Si la excusa para publicar a cualquier muerto amigo del que dirige es “No tenemos un mango, por eso agarramos cualquier cosa que nos den de onda”, ¿no se les ocurre pensar que con mejores autores la revista vendería mucho más y generaría guita para pagarles a todos, aunque sea unos pesitos? ¿Ponemos autores de la B Metropolitana porque vendemos poco, o vendemos poco porque ponemos autores de la B Metropolitana? ¿Sirve hacer una revista con esta calidad de edición, pero con material juntado “a la gorra”? Por ahí sí, porque nos permite descubrir a autores nuevos, o medio oscuros, de gran nivel a los que de otra forma nadie publicaría. Pero por otro lado nos tenemos que fumar cosas como esa historieta sosa, hueca y dibujada a los pedos que entregó Liniers (que de oscuro principiante no tiene nada) y que seguramente, si se la hubiera encargado una publicación que le pagara por su trabajo, habría tenido una calidad un poco menos bochornosa. Da para pensarlo. Sobre todo en mercados menos incipientes que el colombiano (el nuestro, sin ir más lejos) donde el vicio de la antología armada “a la gorra” también cunde más de lo recomendable.

miércoles, 25 de julio de 2012

25/ 07: LARVA Vol.14

En algún momento, la antología colombiana Larva dejó de ser una simple revista de historietas y se convirtió en una especie de álbum, grandote, con lomito, con una calidad de edición más que envidiable. Seguramente influye el hecho de que recibe aportes gubernamentales, cosa que a mí no me termina de cerrar del todo, pero bue...
Vamos a lo que importa, que son las historietas. Arrancamos mal, con Powerpaola, una chica que dibuja horrorosamente y carece de las nociones más básicas para plasmar sus ideas en imágenes. Sus tres páginas cuentan una anécdota mínima, intrascendente, con cero interés. Por suerte enseguida vienen cuatro páginas de John Joven, un monstruo, un dibujante increíble (autor también de la fastuosa portada), a quien no conocía y de quien me hice hardcore fan. Muy grosso.
Arrancan los invitados extranjeros con una dupla ya clásica: Alejandro Farías y Marcos Vergara aportan talento argento en dos paginitas muy, muy disfrutables. A color y sin palabras, otro colombiano al que no conocía, Mrz, me impactó con su dibujo, su narrativa y el clima que logra en apenas cinco páginas. Otro a seguir de cerca. Elseñorjuanito aporta cuatro páginas muy llamativas, con buenos dibujos, grandes diálogos y personajes muy laburados, pero es apenas el primer tramo de una historieta con continuará, lo cual la hace perder todo atractivo, al menos para mí.
La de Inu Waters también termina con “continuará”, pero se entiende por sí sola. No es gran cosa, pero tampoco está mal. La historieta de Luto tampoco tiene un guión descollante (zafa apenas con un par de chistes) y tampoco lo necesita: su dibujo es vistoso, ganchero y repleto de virtuosismo. Una de las mejores historietas de la antología también tiene sello argentino: Iñaki Aragón escribe y Matías Chenzo dibuja un relato cuasi perfecto, un gran mecanismo de relojería. Los fans de la historieta más under, más salvaje y visceral, serán felices con el aporte del peruano David Galliquio, un delirio desaforado, muy gracioso y con un palo magnífico para Juan Carlos Silva, otro historietista peruano famoso por sus reiterados plagios a sus colegas.
Jim Pluk... no dibuja mal, pero el experimento de meter 18 viñetas por página le salió bastante enrevesado. Más allá de que el guión se quiere subir –con poca suerte- a la onda de los de Gustavo Sala. Uno de los referentes del comic colombiano actual, Joni B, muestra una vez más su talento y su capacidad para evolucionar en una historieta de 7 páginas de gran belleza. Otro peruano vanguardista y experimental, el gran Rodrigo La Hoz, cuenta una hermosa y originalísima historia en apenas dos páginas. Un capo total.
Ya cerca del final, otro argentino, Berliac, propone una historia chiquita pero muy interesante, dibujada como los fuckin´dioses. El tema es que al estar impresa en un formato tan grande, no queda bien ese recurso que tanto le gusta a este autor de poner muy pocas viñetas por página. Y cierra Weng Pixin, de Singapur, un verdulero impresentable que quiere parecerse a Enomoto, o al Yoshihiro Tatsumi más brutal, y fracasa estrepitosamente. Es increíble cómo el nivel de una muy buena antología puede bajar tanto y tan de golpe cuando las seis páginas finales se las dan a una historieta tan, tan chota.
Las páginas de Larva que no ofrecen historietas, están ocupadas por artículos (uno de ellos, del propio Berliac) bastante atractivos y bien escritos. El diseño está muy bien, el papel es excelente... La verdad, muy rico todo. Falta depurar un toquecito el staff de colaboradores y tenemos una muy buena revista apuntada al palo de la historieta latinoamericana más finoli, o de más marcada impronta autoral, con unos cuantos hallazgos realmente notables. Tengo sin leer el Vol.15, también, al que prometo entrarle pronto.