
Esta puede ser historieta argentina o latinoamericana, como más te guste. Yo la mando como latinoamericana, porque si bien el autor nació y vive actualmente en Argentina, y el libro está editado acá, casi todas las historietas están realizadas por Jorge Quien (que así dice llamarse el autor) durante los muchos años que vivió en la hermana república de Chile. De hecho, muchas de las historietas que componen esta antología (sí, otra antología!) fueron realizadas para revistas y libros del país trasandino.
Otras no nacieron por encargo de ninguna publicación, sino que Quien las realizó para hinchar las bolas, por amor al arte, para exorcizar andá a saber qué demonios. Y eso es lo mejor que tiene esta recorrida por las historietas de Jorge Quien: la sensación de juego, de experimentación, de vale todo, de vamos a ver qué onda esto. Quien es artista visual y su aproximación a la historieta es necesariamente distinta a la de la mayoría de los autores, que se ganan la vida escribiendo y dibujando comics. Quien, en cambio, viene a divertirse un rato, a probar cosas raras que este lenguaje le permite probar y los otros que maneja, por ahí no.
Estamos frente a un gran dibujante. Un tipo que arma muy bien cada viñeta, que dibuja en varios registros, que domina una gama muy amplia de técnicas (aguadas, crosshatching, claroscuro, etc.) y que además le da a todo un toque muy personal. El problema no menor es que se nota demasiado que Quien trabaja casi siempre sin guión y si leés hace un tiempo este blog, ya sabés que acá nos gustan las historietas CON guión. Y que por bueno que sea el dibujo, si no hay guión la historieta tiene menos chances de ganarse mi aplauso que Quilmes de quedarse en primera.
No es intolerancia, para nada, porque leo historietas sin guión, no las descarto a priori. Y si están bien dibujadas, lo digo, y si tiene buenas secuencias también. Pero habiendo taaaantas artes en las que se puede lucir la gente sin nada para contar, ¿por qué hacer historieta? Digo, si te copa la imagen, transmitir cosas locas con tu dibujo y demás, ¿no te da para pintar cuadros, o dibujar sin viñetas ni diálogos? Algunas de las historietas de Quien tienen –seamos justos- sanas intenciones narrativas. A veces prosperan, otras no. Y también tiene ideas que no cuentan nada, pero que funcionan al presentarlas en secuencia de imágenes (como Sinónimos). Pero muchas historietas se quedan en el vuelo poético, en proponerle al lector simplemente sentir, no entender ni engancharse con un relato.
No digo que esté mal, porque –repito- hay muy buenas ideas y excelentes dibujos. Pero para mi gusto, eso no alcanza para que una historieta esté buena. Así como aplaudo el dibujo, la sensibilidad, las intenciones, la búsqueda de Quien, también me lo imagino en historietas con guionista y digo “la puta madre, qué talento desaprovechado”. A Quien le sobran los recursos para convertirse en un historietista genuino. Ojalá los ponga en práctica. Tiene una gran ventaja sobre el resto de los artistas que vienen de las artes visuales, y es que no parece considerar a la historieta como un campo menor, ni como un escalón a subir para llegar a lo que realmente le interesa. Por el contrario, se lo ve cómodo, suelto, compenetrado. Le falta convencerse de que puede vivir de su trabajo como historietista y empezar a pensar (que imaginación le sobra) cómo transformar esa enorme creatividad y esa solvencia gráfica en historias más fuertes, más redondas, más atractivas para los que leemos comics por los guiones.