el blog de reseñas de Andrés Accorsi
Mostrando entradas con la etiqueta The Dead. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Dead. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de enero de 2010

03/ 01: THE DEAD Vol.1


Bueno, tras ese bizarro flashback a 1949, vuelvo a 2009.
Jamás entendí la gracia de los zombies. En una de esas porque no consumo películas de terror desde los ´80. Pero lo cierto es que los zombies están muy de moda y –por esas cosas del destino- hace poco me leí entera una enciclopedia de cine de zombies del escritor y guionista argentino Luciano Saracino. Con toda esa bola de conocimiento teórico encima, me mandé a la práctica y cacé el Previews decidido a pedirme un comic de zombies que pareciera pulenta. Había muchísimos y opté por dos viejos amigos que rara vez defraudan: Alan “la Bruja” Grant y Simon “la Bestia” Bisley tienen su serie de zombies en la editorial Berserker y su primer recopilatorio (Kingdom of Flies) acaba de salir en EEUU.
La historia es la típica: un grupo de humanos resiste el embate de miles de zombies, en una ciudad plagada de muertos vivos. Acá se trata de una dotación de bomberos, a los que con el correr de las páginas se suman dos milicos y (supongo que por pedido de Bisley) una pandilla de motoqueros heavy metal. Y están todos los elementos que –dicen los que saben- le otorgan chapa de clásico a las pelis de zombies: tripas, sangre, decapitaciones, desmembramientos, algo de sátira social, algo de humor negro y un buen par de tetas al aire. Por supuesto, Grant y Biz se zarpan con el humor negro, que es y será su fuerte, y con el gore sanguinoliento, una especialidad de la Bestia.
La principal cagada es que el guión no sorprende. Simplemente ves cómo mueren de a uno los secundarios y –cada tanto- algún protagonista. El desarrollo de personajes está y funciona, o sea que cada muerte provoca un impacto más allá de las tripas y la sangre. Y está lleno de chistes buenísimos (especialmente cuando Grant se mofa de cómo los medios cubren la plaga zombie). Pero no hay un rumbo, más allá de seguir aguantando un poco más. Encima esto es el primer tomo. Hay más en camino, que no sé con qué van a llenar.
La segunda cagada es que Bisley apenas planta los lápices. El responsable del acabado visual es Andrew Brown, un dibujante de la B Metropolitana, que dice “entintar” a Bisley, pero lo tapa casi por completo. El resultado parece una cruza entre Biz y Kevin O´Neill, pero sin la magia ni el talento de ninguno de los dos. A Bisley se lo intuye en la puesta en página y en algunos splash-pages realmente salvajes, pero no esperes la clásica orgía visual de otros comics del ídolo, porque no la vas a encontrar. El TPB también incluye las portadas de las revistitas, a cargo de Glenn Fabry, que son malignamente fastuosas, al nivel de sus mejores trabajos para Preacher.
Y bueno, me voy sin entender el fenómeno de los zombies. Me reí mucho (de hecho, tal vez compre el segundo recopilatorio para leer más chistes macabros), me impactaron las masacres y la truculencia, me encariñé con un par de personajes (de los cuales sólo Vinsen llegó al final) y no me importó un carajo no saber por qué toda esa gente se convirtió en zombies. Pero siento que la experiencia no me dejó demasiado, o por lo menos sigo sin saber por qué hay fans capaces de consumir toneladas de películas o comics muy parecidos a este, y casi idénticos entre sí. ¿Cuál será la gracia, el chiste que todavía no entendí? ¿Alguien me lo explica, por favor?