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martes, 6 de diciembre de 2011

06/ 12: PALE HORSE


Acá me morfo seguro un “Cero Comentarios”, pero bue. Me hago cargo de que el western es un género con poquísimos adeptos, y menos cuando se trata de una obra sin autores conocidos. Por ahí tenés el ojo muy entrenado y deducís que la portada es del prócer Leonardo Manco. Pero es sólo la portada: adentro dibuja un tal Christian Dibari, sobre un guión de Michael Alan Nelson, dos tipos absolutamente ignotos, con menos fans que la leucemia.
Lo más loco es que la historieta está muy buena. Hojeada muy por encima, parece una versión de Lone Wolf & Cub, pero en el Oeste (Castelar, Ituzaingó, esa onda). Y hay algo de eso: hay un tipo fuera de la ley que reparte su tiempo entre criar a un hijito y cagarse a tiros con otros forajidos o con agentes de la ley que lo quieren ver muerto. Pero el amigo Nelson gambetea las obviedades (y los achacos al magnum opus de Koike y Kojima) mediante dos recursos fundamentales.
Uno tiene que ver con la construcción de Cole, el personaje protagónico, que está sumamente lograda. Como los típicos duros de cualquier género, Cole habla poco y tira frases tajantes que más que frases parecen bisturíes. Pero el tipo reflexiona, se cuestiona cosas, logra evolucionar. Al final del tomo no es el mismo Cole que en la cuarta página y eso está muy bien.
Por otro lado (y al igual que los grandes guionistas de mangas de samurais), Nelson echa mano al contexto histórico y le saca muchísimo jugo. La historia arranca cuando una banda de muchachones viola y deja al borde de la muerte a la mujer de Cole, que es una chica Sioux. Cole es negro, fue esclavo y peleó en la Guerra de Secesión. Imaginate cómo responden las autoridades cuando un negro hace justicia por mano propia y mata a cuatro blancos, en 1862. La novela arranca con Abraham Lincoln todavía vivo y más adelante logra intersectar el plot de los “villanos” que quieren boletear a Cole con el asesinato del presidente de los EEUU que puso fin a la esclavitud. Nelson explica (y entiende) mejor que la mayoría de los guonistas el contexto de la Guerra de Secesión, sus consecuencias en la política, la sociedad y hasta la economía de su país. Pero explica sin predicar y –lo más importante- sin aburrir. Esto no es un texto histórico. Es una “de comboy” donde se recagan a tiros, piñas y a cuchillazos.
Y sí, hay una especie de contraste, de contradicción típicamente yanki entre una acción al palo, salvaje, con muchísima sangre y violencia bastante extrema, y por otro lado diálogos que esquivan prolijamente a las puteadas y prostitutas vestidas. Hasta la mujer de Cole, que acaba de ser brutalmente ultrajada, está vestida. O sea que es perfectamente aceptable mostrar cómo un cuchillo se clava en una nuca y reaparece atravesando la tráquea de un chabón, pero ni hablar de mostrar una teta, o de que alguien diga “shit!”.
El dibujo de Christian Dibari es raro. Se le notan las limitaciones, se ven todo el tiempo los hilos de la marioneta, pero por algún extraño motivo funciona bien, por lo menos en el contexto de esta historia. Su dibujo está a medio camino entre un dibujante intencionalmente extraño, tipo Jeff Lemire, y dibujantes más personales del estilo pseudo-realista, como podrían ser un Phil Hester o un Kevin O´Neill. Pero no te imagines una cruza entre Lemire, Hester y O´Neill, porque no da ni ahí. El color (de otros amigos argentos, Andrés Lozano y Javi Suppa) lo levanta un montón, sin lograr ocultar nunca estas limitaciones que mencionaba antes. No esperes reencontrarte pronto con Dibari en un título hot de Marvel. Más bien buscalo en proyectos raros, con poco olor a mainstream.
Está muy bueno que Boom!, entre tanto comic de licencia, se haya jugado a publicar un western original, bravo, fuerte, muy bien planteado y muy bien resuelto por autores que en cualquier otra editorial comerían banco de suplentes en el partido de reserva. Si te interesó o intrigó el concepto del Lone Wolf & Cub del Oeste, largate a cabalgar las praderas junto a Pale Horse antes de que Hollywood la convierta en una peli chota con Denzel Washington.