el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 10 de enero de 2012

10/ 01: LA VENGANZA BOLIVIANA

Puta madre, esto es inhumano. Me siento en mi silla y me quemo el culo! Paremos un cachito... ¿Cómo estará el clima en Bolivia? Ojalá que lindo, porque allá vamos, a repasar esta antología con trabajos de 32 (!) historietistas e ilustradores del país vecino.
Arrancamos muy arriba, con el maestro Alvaro Ruilova, un virtuoso del dibujo que acá plantea una muy linda historia... pero no la termina! Esto es apenas el prólogo a algo que no sé dónde corno continúa. Después la rompe otro prócer, Joaquín Cuevas, con una historia chiquita y hermosa. Me salteo a un par de muertos impresentables para llegar rápido a Pollo Satánico, una excelente sátira de Marcelo Fabián, que -al mejor estilo Miguel Brieva- se apodera del lenguaje de la publicidad para desnudar la mierda que tantas veces nos tratan de vender.
La siguiente historieta notable es la de Alejandro Archondo, otro virtuoso del dibujo que acá pela un recurso muy ingenioso para darle “narratividad” a una exquisita no-historia. La de Gustavo Rivero y Carlos Ureña es muy interesante, pero le falta zarparse un poquito al dibujo. La historieta más extensa es Tras Lados, 12 páginas a color escritas por Jorge Siles y dibujadas por Leaño Martinet. El dibujo es alucinante, hermoso por donde se lo mire. Lástima la narrativa, que se pasa de críptica y el guión, que se pasa de ambicioso y termina por perder al lector en la sexta página.
Paso por alto también a los ilustradores (no me siento capacitado para criticar ilustraciones) y caigo en la otra historieta a color, la de Salvador Pomar. A esta le sobran viñetas (necesitaba una o dos páginas más) y hay que ajustarle un cachito el dibujo, pero es entrenida y le sobran las buenas intenciones. Vuelvo al blanco y negro, a alucinar con los dibujos de Román Nina, otra bestia del pincel cuyo guión no me enganchó en lo más mínimo. Urgente un guionista para este pibe, que va a llegar muy lejos.
Y llega lo mejor de la antología: Ocho páginas en las que el enorme Frank Arbelo adapta un cuento de Antonio Rodríguez y lo convierte en una historieta magistral. Hernando Rioja impacta con su estética under, filosa y visceral, aplicada a una narración que tenía todo para no funcionar, pero funciona. Me salteo otra historieta irredimible para centrarme en la de Tito´s que está muy bien, excepto por el dibujo, que se ve un poco chato y derivativo.
Y si hablamos de estilos viscerales, nada te prepara para lo que vas a ver en las 7 páginas de Oscar Zalles (también autor de la fastuosa portada). Este tipo tiene cero narrativa, le cuesta un huevo armar una página, pero lo que pela a la hora de dibujar, entintar y aplicar tramas mecánicas, te hiela la sangre, de verdad. Y termino con una pequeña gema, una deliciosa historia muy cortita (3 páginas) a cargo de Jorge Cuéllar, un autor al que no conocía pero que sospecho que viene del campo de la animación.
El comic boliviano sigue lejos de desarrollar algo así como una industria y eso tal vez sea un bajón y tal vez no. Lo importante es que la cantidad y la calidad de lo que se produce no para de crecer, año tras año. Este libro de 2011 da testimonio de un momento muy interesante, con varias tuercas para ajustar (sobre todo en lo que respecta a la comercialización), pero con un panorama sumamente promisorio, en el que ya se ve mucho talento y pronto se va a ver mucho más. No me quedó muy claro de quién se querían vengar, pero les salió muy bien.

lunes, 9 de enero de 2012

09/ 01: WILSON

Hoy tengo el cerebro literalmente dañado por el calor. Me chorrean hilitos de masa encefálica derretida por ambas orejas. Perdón, entonces, si no sale una reseña demasiado inspirada.
Sintéticamente, quiero dejar sentado que Wilson es una historieta realmente excelente. Y que Daniel Clowes me hizo caer en todas las trampas que tiende con esta obra. Al hojearlo, enseguida pensé “ah, se fue a la mierda. Me la venden como “la primera novela gráfica original de Daniel Clowes”, pero son páginas autoconclusivas rejuntadas, y encima dibujadas en distintos estilos!”. Tranqui, es todo un plan maligno de Clowes. Una vez que la empezás a leer, te das cuenta de que Wilson ES una novela gráfica, disfrazada de otra cosa.
Las primeras... 18 páginas me pusieron nervioso. Hasta ahí, Wilson no era una novela gráfica, sino una extraña sucesión de páginas con historias apenas elaboradas, chistes largos, muchos de ellos con remates muy graciosos, pero sin una estructura dramática fuerte ni ganchera como para bancarse 77 de esas. Pero después aparece un hilo argumental, que avanza y se resuelve. Y después otro, y al final un tercero. En total, hay como tres “sagas”, tres historias en las que vemos a Wilson evolucionar como personaje, mostrar complejidad, involucrarse afectivamente en varias situaciones que lo redefinen por completo.
En un punto, lo que empezó como una serie cómica, de brocha gruesa, con mucho énfasis en el patetismo, la mala leche y las neurosis cotidianas, parece tomar la ruta del bajón, del drama testimonial, algo bastante poco frecuente en la obra de Clowes. La forma (las planchas tipo historieta humorística que van hacia un remate) hacen que esto no sea tan obvio, que el bajón no termine de quedarse con el control sobre el tono de la obra.
¿Clowes poniendo la forma por sobre el contenido? Eso era más esperable de Chris Ware, no? Pero sí, Clowes entra en la chriswareada de innovar con cómo te cuenta la historia, por suerte sin descuidar demasiado cuál es la historia que quiere contar. Y bueno, la vanguardia es así. Las obras de Clowes se parecen poco entre sí y esta no es la excepción. La vuelta esta vez es muy, muy impredecible (no me lo imaginaba al autor de Ghost World pelando algo así, ni mamado), y lo mejor es que funciona.
Además del juego formal (muy difícil, y a la vez muy logrado) de armar una novela con 77 planchas autoconclusivas, está el de cambiar de estilo en todas las páginas. Arranca en un estilo parecido al “de siempre”, pero más limpito, más pensado para el color. De ahí se va un estilo tipo cartoon, con el personaje más cabezón y con rasgos exagerados. Después pela un estilo similar al de los dibujantes del New Yorker de los ´50 y ´60, con una única tonalidad de color y muchos espacios en blanco. Después, un estilo tipo cartoon, pero alternativo, más tipo Bob Fingerman. Otro estilo también virado hacia el humor lo acerca a la onda casi minimalista de Charles Schulz. Otro, un poco más salvaje, se parece más al de Peter Bagge. Bastante más adelante aparece otro estilo, realista, con líneas muy finitas y sin masas negras. En todos está la marca de Clowes, en todos se nota su fuerte identidad gráfica, y en todos sorprende, porque ya sabés que dibuja bárbaro, pero no te lo imaginabas dibujando tan bien en tantos estilos distintos.
Esto hay que verlo para creerlo. Es raro, incluso para los fans de Clowes que estamos acostumbrados a bizarreadas y excentricidades medio pasadas de rosca. Y además es brillante.

domingo, 8 de enero de 2012

08/ 01: TRANSMETROPOLITAN Vol.7

Bueno, al final este va a ser el Año Transmetropolitan. Leí tres tomos en el 2010, tres en el 2011, y me quedan para este año cuatro tomos, que juro solemnemente reseñar antes del 31 de Diciembre.
Este tomo se ajusta a la fórmula que veníamos viendo en los TPBs anteriores: una saguita de tres episodios en los que avanza la trama central de la serie y tres historias autoconclusivas, no muy conectadas con los conflictos principales. Una fórmula que Warren Ellis buscó, definió y refinó hasta que –para esta altura de su magnum opus- la hizo funcionar como un relojito.
La saguita más extensa se titula Back to the Basics y define cuál va a ser el rumbo de la serie de acá hasta el final: se viene la guerra declarada y sin cuartel entre Spider Jerusalem y Gary Callahan, el Sonrisas, el presidente de los Estados Unidos. Spider encuentra un nuevo medio a través del cual publicar sus columnas y de a poquito, vemos cómo se deteriora su salud. Y no mucho más. ¿Por qué pasa tan poco en 66 páginas? Porque como siempre, Ellis nos distrae de la trama para 1) desarrollar cada vez más a los personajes (Spider, sus sucias asistentes, su viejo jefe Mitchell Royce, sus nuevos editores, el villano, etc.). 2) mostrar pequeñas postales de la vida en esta mega-urbe futurista-decadente. 3) bajar línea acerca de esa obscena orgía entre los medios y el poder que casi siempre termina con la verdad sodomizada, enchastrada y descartada. Por supuesto, estas tres cosas le salen tan bien, que poco importa la lentitud con la que avanzan los conflictos centrales.
Y claro, después vienen tres episodios en los que la trama grossa no avanza prácticamente nada. De atrás para adelante, el tercero habla acerca de la constante renovación del paisaje urbano, de cómo nadie tiene reparos en cagarse en la historia para demoler edificios viejos y construir nuevos, algo que si vivís en Buenos Aires seguro te va a pegar fuerte. El episodio termina con un mini-prólogo muy ganchero a lo que va a pasar en el próximo tomo, que no tengo idea de qué es.
El del medio se mete con los locos. ¿Qué hacemos con los locos? Mantenerlos internados y bajo supervisión sale muy caro. Mejor soltarlos y que –los que pueden- consuman. ¿Y los que no? Mala leche. Spider se toma el trabajo de escuchar a los locos, de bancarlos mientras estos elucubran bizarras teorías conspirativas acerca de... cualquier cosa. Pero nuestro héroe no es ningún boludo: con paciencia y saliva, encuentra entre estas teorías del disparate datos que le pueden servir en su cruzada contra el Sonrisas.
Y dejé para el final al primero, Business, que se mete con un tema jodido como enema de chimichurri: la prostitución infantil. Pocas veces leí una historieta tan sórdida, tan cruda, tan devastadora y a la vez tan conmovedora como esta. Ellis se sumerge a fondo en un tema desgarrador, complejo, incómodo, y –a través del personaje de Bill Rose- baja una línea tan coherente como desesperanzada. Esas 22 páginas valen lo que te pidan por todo el tomo.
Como siempre, Darick Robertson acompaña con un dibujo correctísimo, sin fisuras y con un par de hallazgos. Uno de los más notables es su repertorio virtualmente infinito de caras para tooodos esos cientos de habitantes de la hiper-metrópolis a los que Spider se cruza, entrevista, investiga, o caga a trompadas. Muy notable lo de este muchacho, que llegó como tercerón y con Transmetropolitan logró un merecido status de estrella.
Estamos ahí, a apenas 18 episodios del final. Por fin, 15 años después de comprarme aquel primer número, me voy a enterar cómo carajo termina este maravilloso canto a la transgresión, a la lucha por las convicciones, a los valores que el poder y la prosperidad no pueden comprar. Aguante Spider!

sábado, 7 de enero de 2012

07/ 01: EL OTRO MUNDO Vol.1

No habrá ninguno igual, no habrá ninguno. Miguel Brieva ya se ganó una chapa que en el ámbito de la historieta y el humor es más difícil de ganar que la de genio: Brieva es inimitable. Quien trate de imitarlo, enseguida quedará en evidencia como un clon choto de Brieva, o a lo sumo como “el Brieva del Nacional B”. Conocido en Argentina por Dinero (que se editó allá por 2007), este monstruo desarrolló con los años mucho más que un estilo. Lo de Brieva es una fórmula, una ecuación compleja, en la que el estilo es apenas un factor más. Y lo más lindo es ver funcionar esa fórmula.
Esta fastuosa edición de Random House/ Mondadori arranca con Muvirecor, una serie de tiras realizadas por Brieva para la revista Cinemanía. Son apenas 20 tiras protagonizadas por Mario, un pibe cinéfilo que empieza atrás del mostrador de un videoclub y termina envuelto en un bizarro proyecto para filmar un cortometraje clase Z en el que participan su novia, un robot y el fantasma de Stanley Kubrick. Esto es MUY gracioso (sobre todo la primera parte, en la que Brieva dirige sus dardos a la producción cinematográfica) pero casi pueril en comparación con lo que viene después.
La gran masa del libro está compuesta por El Otro Mundo, nombre que engloba los trabajos de Brieva para el mítico semanario El Jueves. Y ahí es donde la cosa se pone heavy. Sí, más heavy que en Dinero, si es que eso era posible. Acá se desata una tempestad del humor más cáustico y corrosivo al que te podés llegar a exponer. Dentro de la Fórmula Brieva, uno de los elementos centrales es la bajada de línea, en su vertiente más tremenda. Y ahí va, a satirizar con el cuchillo entre los dientes los más variados aspectos del capitalismo salvaje, el consumismo pelotudo, las falsas creencias y los engaña-pichanga que sostienen a instituciones tan afianzadas como la familia, la religión o la democracia.
La víctima favorita de Brieva es, sin dudas, la publicidad. De hecho, parte de su fórmula consiste en presentar sus chistes (a veces mini-historietas) en forma de publicidades apócrifas, en las que exagera apenas un toque el tono de las que hoy nos bombardean sin piedad (y sin más intención que la de hacernos comprar porquerías que no necesitamos). Y como la publicidad recurre casi siempre a gente que se muestra feliz (por consumir, por poseer), el contraste con la crueldad y el patetismo que “vende” Brieva en sus avisos es absolutamente devastador.
Cuando no trabaja sobre el modelo de la publicidad, Brieva mira con su lente maligno a los documentales, los programas de concursos, los noticieros... Su “otro mundo” es, inequívocamente, el que inventa la tele para tener a la gilada controlada, estupidizada, atemorizada o ansiosa de gastar guita en boludeces, según los horarios en los que la enciendas.
Por encima de su asco hacia los políticos, los publicistas, la manipulación mediática y la payasada retrógrada de curas y milicos, Brieva tiene su verdadero ancho de espadas, que es la pasmosa calidad de su dibujo. Si el capitalismo salvaje ya te ganó la pulseada y te convirtió en un subnormal que sólo piensa en comprarse la nueva consola, el nuevo celular, o lo que mierda sea que está de moda esta semana, igual te van a quedar los ojos. Y si tenés ojos, por imbécil que seas, te vas a conmover con el dibujo de este genio del pincel nacido en Sevilla. Ese es otro elemento en su fórmula: la estética retro corrompida por sutiles toques de los dibujantes de MAD, de Robert Crumb, en alguna medida Charles Burns o Daniel Clowes... toda gente de mierda que nos mostró lo mal que huele el Sueño Americano cuando se lo deja tres días fuera de la heladera. Y el talento con el que banca esa elección estética, claro.
El Otro Mundo es un viaje de ida, mal. Te vas a reir en voz alta, te vas a sentir compelido a pensar y de pronto te vas a replantear miles de cosas en las que no habías reparado, con una mezcla de carcajada y dolor, porque el humor de Brieva duele. Entre todas las contradicciones que desnuda El Otro Mundo, me quedó picando una grossa: Qué loco que un autor tan comprometido con la militancia anti-capitalismo salvaje publique en Random House/ Mondadori, un hiper-conglomerado multinacional controlado por un puñado de garcas inescrupulosos e insaciables como esos a los que Brieva masacra en casi todos sus chistes...

viernes, 6 de enero de 2012

06/ 01: DC COMICS PRESENTS METAL MEN


Volvieron las historietas! Hace unos meses, DC nos ofreció a los que seguimos su línea de TPBs para pobres (que en los últimos meses viene medio desactivada) 100 páginas con una consigna más que atractiva: los Metal Men de Kevin Maguire.
Las primeras 22 páginas las dibujó el ídolo allá por 2000, cuando DC armó el evento de quinta semana conocido como Silver Age. Uno de los one-shots fue The Brave & the Bold y contó con un guión del veterano Bob Haney, el tipo que creaba esas historias bizarras e inexplicables en los ´60 y ´70, ¿te acordás? Si no, buscá la etiqueta de Haney, o la reseña en la página 88 del primer libro del blog. Acá el team-up es entre los Metal Men y Batman, pero Batman en realidad es el Penguin, que está usurpando el cuerpo del héroe. Engañados por el villano, los Metal Men harán lo imposible por detener a Catwoman y Felix Faust, cuyos cuerpos están habitados por las mentes de Green Arrow y Black Canary. Por suerte, Haney aprovecha esta atípica situación para jugar a la comedia de enredos y todo el tiempo queda claro que es todo bastante en joda. Fiel a su costumbre, no se calienta demasiado por ahondar en las personalidades de los robots del Doctor Magnus, que están apenas definidos, con brocha gruesa, palo y a la bolsa. De todos modos, la historia se hace bastante más entretenida que la The Brave & the Bold promedio de la etapa en que Haney la escribía todos los meses.
Y después viene la pulenta. Todo el resto del TPB para pobres está compuesto por los back-ups de Metal Men que salieron en la revista Doom Patrol entre 2009 y 2010. Y acá se va todo a la mierda, porque el maestro Maguire forma equipo con... Keith Giffen y J.M. DeMatteis! Sí, el Trío Terrible está de vuelta, y en historietitas de 8 ó 10 páginas y con personajes de la B Metropolitana, también dan cátedra de comedia superheroica, como en los tiempos de la JLI. Acá las aventuras son chiquitas, redonditas y varias veces terminan en estrepitosos fracasos para los héroes. Pero claro, a nadie le importa, porque la gracia está en los diálogos, repletos de chistes brillantes, y en la interacción entre los personajes, a los que –ahora sí- les sobra onda y personalidad. Gold se pasa de canchero, Iron se hace especialista en cultura pop, Tina está re-alzada con el Doc Magnus, Copper –la nueva chica del grupo- se esfuerza por lucirse y cumplir todas las órdenes mientras el resto la ningunea... y así. Hay villanos más cómicos y villanos más serios, pero la comedia no descansa un segundo.
Lo único medio lamentable es que en estas historietas cortitas tanto los plots como los diálogos están muy pasados de rosca. Entonces, Maguire se ve obligado a dibujar páginas con muchísimas viñetas (hay hasta 16 en una sóla página) y –lógicamente- eso le resta lucimiento a sus maravillosos dibujos, que además él mismo entinta. El resultado son largas sucesiones de viñetas microscópicas, repletas de personajes (porque además tenemos ocho protagonistas), en las que la magia de Maguire se ve y se disfruta, pero también se nota que está muy contenida. Por suerte es un tipo acostumbrado a dibujar en espacios chicos y además, cuando el guión viene de Giffen y DeMatteis, sabés que el recurso de los miles de cuadritos minúsculos va a ser usado en función del timing de comedia que estos tres turros manejan de taquito.
Si te gustan los Metal Men, seguro ya te lo compraste. Si te gusta el Trío Terrible, no te lo pierdas ni drogado. Y si te gusta cómo dibuja Maguire acá vas a ver clarito cómo cambió su estilo (creo que para mejor) de 2000 a 2010 y cómo se adapta perfectamente a guiones de pocos cuadros por página o de miles de cuadros por página sin bajar nunca su increíble nivel. Power metal!

jueves, 5 de enero de 2012

05/ 01: LAS AVENTURAS DE TINTIN

¿Te acordás cuando en este blog se hablaba de historietas? Qué tiempos aquellos... Fuera de joda, mañana vuelven las reseñas. Hoy no podía dejar pasar el estreno de esta peli sin postear unas líneas acerca de la misma, ya que tuve la suerte de verla el martes.
Sé que por ahí hay mucha gente (incluso autores grossos) abocados a sepultar esta película bajo toneladas de lava radioactiva mezclada con ácido sulfúrico y diarrea de Galactus. Todo bien, respeto las opiniones de todos. Pero yo reivindico A FULL esta producción de Steven Spielberg y Peter Jackson.
Lo que por ahí menos me cierra es la técnica, ese mestizaje bizarro entre animación y live action. Yo por ahí la habría hecho toda en animación 3-D, tipo The Incredibles, con un laburo devastador en los fondos que –fieles a la tradición de Hergé- tenían que ser sí o sí hiper-realistas. Acá es TODO demasiado realista (el aspecto visual, digo), excepto las caras de los personajes, que tienen los ojos más chiquitos, no parpadean y se permiten ostentar esas narices zarpadas tan típicas del comic franco-belga. El resultado es un toque raro, porque si bien los personajes pelan expresiones 100% comiqueras, dependen mucho de la performance de los actores. Que están muy bien, sobre todo si pensamos que los actores son gente bastante vanidosa y acá nadie les ve las caras. A Daniel Craig (que interpreta al principal villano) lo toquetearon tanto que parece Daniel Fanego, por ejemplo.
Y lo otro medio raro es cómo los yankis convirtieron a los franco-belgas en británicos. El Capitán Haddock siempre tuvo onda británica, pero Tintín y los policías gemelos no, y acá son todos re-british. La ciudad donde viven tiene mucha onda franco-belga, la música es la música con la que los yankis identifican a Francia, pero la gente habla y se mueve como si fuera galesa o inglesa.
Pero vamos a los hallazgos, que son muchos y empiezan temprano. Después de la mejor secuencia de títulos que vi en mi vida (sí, mejor que la de The Incredibles), arranca una primera escena brillante, con un homenaje a Hergé sencillamente delicioso. Y a partir de ahí, te esperan casi 110 minutos al recontra-palo, en una aventura trepidante, repleta de acción y de gags muy efectivos, todo basado en –casualmente- los dos álbumes más vendidos de la hiper-taquillera serie de Tintín: El Secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo, dos sagas originalmente realizadas por Hergé entre 1943 y 1944, tiempos de la ocupación nazi en Bélgica y Francia. Por supuesto, hay muchos elementos cambiados, omitidos y agregados, pero básicamente el argumento está construído en función de esas dos historietas.
Como en las pelis de Indiana Jones, acá Spielberg se va a la mierda con la acción. Hay largas secuencias impresionantes, de increíble intensidad, sólo opacadas por el hecho de que pasa de todo, se cagan a tiros, se caen de lugares imposibles, se morfan varios días en el desierto sin comer ni beber, saltan de cualquier lado, esquivan, se dan como en bolsa y nadie se lastima. Pero bueno, en las historietas de Hergé pasaban cosas tan o más inverosímiles. La más fumada es cuando logran hacer funcionar un avión con la baranda a whisky del aliento de Haddock. Ahí ya decís “naaahh, esto es cualquiera”.
Los personajes están bien explicados, bien desarrollados, muy respetados, el ritmo no decae, la historia cierra (y abre) perfectamente, los chistes son buenos (y no le roban el protagonismo a la aventura), pero lo mejor de todo es lo que Jackson y Spielberg NO hacen. Por suerte, se aguantaron las ganas de meterle a Tintín las dos cosas que TODA versión hollywoodesca de cualquier cosa mete, aunque sea a presión: los personajes secundarios de las minorías raciales (negritos, chinitos, latinitos...) y la historia de amor. Aunque no lo creas, acá hay 109 minutos de cine yanki SIN historia de amor, sin un sólo beso, sin nadie que le tire onda a nadie. Tintín es tan asexuado (o tan gay reprimido) como en las historietas de Hergé y toda su líbido está puesta en la aventura (o en Milú, que después de las cinco de la matina y con varias birras encima, no está nada mal).
No sé muy bien cuáles son las críticas puntuales que le hacen los puristas, pero tampoco me interesa demasiado. Las Aventuras de Tintín está pensada para que los borregos alucinen (y quieran más Tintín) y para que los fans de las historietas aplaudamos el cariño, el cuidado, el respeto con el que un yanki y un neozelandés se pusieron al hombro a las maravillosas creaciones de un belga que ideológicamente era nefasto (filo-nazi, chupacirios, fanático anti-comunista) pero como autor de historietas fue (y es) un referente absolutamente fundamental.

miércoles, 4 de enero de 2012

04/ 01: EL PREVIEWS DE MARZO

Antes de retomar las reseñas, me pongo al día con esto, que estaba pendiente: el repaso por los lanzamientos que las editoriales yankis ofrecen a través del Previews y que empezarán a aparecer a partir de Marzo. Fijate qué te gusta para encargarle a tu dealer o comiquería de confianza.
Marvel junta en un sólo TPB dos novelas gráficas y un prestige de los ´80 y ´90, todas con Wolverine y Nick Fury enfrentados a Scorpio. No es todo parejo: hay mucho Howard Chaykin pero también hay Tom DeFalco. Sin embargo (y si no tenés los dos comics en los que mete mano Chaykin), esas 184 páginas a u$ 20 arman un paquete más que garpable.
Yo siempre me pregunté por qué carajo no salían en libro los números de Hulk que van de Dogs of War (la primera y mejor saga escrita por Paul Jenkins) a cuando llega Bruce Jones. Bueno, ahora sale toda esa merca (Incredible Hulk n°s 21-33 y el Annual 2001) en un sólo mega-broli de 368 páginas. Buena idea, pero el resultado es un libro que vale u$ 40 y escapa a mi presupuesto.
Dark Horse traduce al inglés los dos primeros tomos de Dog Mendonça and Pizzaboy, alucinante creación de los portugueses Filipe Melo y Juan Cavia, que no está editada en castellano. Son 112 páginas, vale u$ 13 y acá tiene un comprador seguro.
También en la editorial del caballito sale una reedición en blanco y negro de Channel Zero, uno de los primeros trabajos de Brian Wood, incluyendo la novela gráfica que hizo después con Becky Cloonan y un montón de frutas surtidas. Entro como un caballo (negro) y dejo u$ 20 por estas 296 promisorias páginas.
Por el lado de DC, otros dos fetiches de este blog, Greg Rucka y Ed Brubaker, reaparecen con el cuarto y último recopilatorio de Gotham Central, que se pide de una, sin mirar cuánto cuesta (sale u$ 20). Ya no dibuja Michael Lark, pero igual es un sentimiento.
Mis anteúltimos u$ 20 del mes también se los lleva DC, que ofrece el primer Showcase de All-Star Squadron, la mítica serie ochentosa de Roy Thomas, que alguna vez completé en comic-books y después hice guita para comprarme otras cosas. Ahora los primeros 18 números volverán a mí en maravilloso blanco y negro, para disfrutar a pleno los dibujazos de Jerry Ordway.
El resto de las editoriales no me mueve un pelo con nada de lo que ofrecen, excepto Drawn & Quarterly, que anuncia un libro de Yoshihiro Tatsumi que no sé si no salió hace ya unos meses, pero que no tengo y me re-ceba: Fallen Words, una antología de ocho historias cortas. Son 264 páginas y, como tienen la bondad de editarlas en tapa blanda, se los agradezco garpando los u$ 20 que cuesta el tomo.
Y ya fue. No me gasté una fortuna incalculable ni me quedé con demasiadas leches. Eso habitualmente significa que el próximo Previews seguramente va a ser devastador. Veremos qué onda...


martes, 3 de enero de 2012

03/ 01: EL TOP 100 DE 2011

Hoy posteo el ranking de las 100 publicaciones más vendidas a lo largo de 2011 a través del catálogo de mi mini-distribuidora. Acá reaparecen 41 títulos de los que vimos ayer cuando repasábamos los lanzamientos de las editoriales nacionales, pero también están los libros de editoriales extranjeras (con Valizas al frente) y muchos títulos aparecidos en los años anteriores.
Obviamente, varios de los mejor ubicados son títulos que salieron a fines de 2010 (Macanudo Vol.8, Bife Angosto Vol.2), pero también hay varias publicaciones de 2009 (La Burbuja de Bertold, por ejemplo), de 2008 (Bife Angosto Vol.1, Macanudo Vol.6, etc.) y hasta títulos que debutaron en 2007, de los cuales el mejor rankeado es El Sr. y la Sra. Rispo.
Y por supuesto, los fenómenos imparables de Gaturro (con muchos de sus tomos entre los 100 títulos más vendidos), Macanudo, La Murciélaga y cualquier cosa que lleve la firma de Gustavo Sala.
Reitero -por las dudas- que este es un panorama parcial, porque no incluye a las publicaciones de varias editoriales con las que no trabajo, y porque no contempla lo que se vende en las comiquerías que no me compran (obvio), ni en los kioscos, ni en los eventos. Pero como orientación por ahí sirve…

1) Ordinario (Llanto de Mudo)

2) Bife Angosto Vol.2 (De la Flor)

3) Comiqueando Extra n°17 (Freakshow)

4) Comiqueando Extra n°16 (Freakshow)

5) Gaturro Vol.17 (De la Flor)

6) Komikku n.10 (Freakshow)

7) Correrías del Sr. y la Sra. Rispo (Llanto de Mudo)

8) Bife Angosto Vol.1 (De la Flor)

9) Acero Líquido (Loco Rabia/ Belerofonte)

10) Komikku n.11 (Freakshow)

11) Peter Kampf lo Sabía (Ojodepez!)

12) Gaturro Vol.18 (De la Flor)

13) Amasala (+info)

14) 365 Comics por Año Vol.1 (Llanto de Mudo)

15) De Amor, de Locura y de Muerte (Pictus)

16) Bola Triste (Moebius)

17) Macanudo Vol.8 (Común)

18) El Libro del Génesis (De la Flor)

19) Fantagas (Moebius)

20) Sónoman (De la Flor)

21) Edgar Allan Poe: Cuentos (Ojodepez!)

22) La Murciélaga Vol.6 (MacPulenta)

23) El Libro de Gabriel (Napoleones sin Batallas)

24) Cabo Savino (La Duendes)

25) Valizas (Belerofonte)

26) Gaturro Vol.16 (De la Flor)

27) La Murciélaga Vol.5 (MacPulenta)

28) ¿Quién es Montt? (De la Flor)

29) La Ciudad de los Puentes Obsoletos (Común)

30) La Murciélaga Vol.7 (MacPulenta)

31) Macanudo Vol.2 (De la Flor)

32) Gaturro Vol.1 (De la Flor)

33) King of Nekropolis (Loco Rabia/ Ex Abrupto)

34) 365 Comics por Año Vol.2 (Llanto de Mudo)

35) La Murciélaga Vol.1 (MacPulenta)

36) Macanudo Vol.7 (Común)

37) El Gran Lienzo (Historieteca)

38) La Burbuja de Bertold (Historieteca)

39) Gaturro Vol.15 (De la Flor)

40) El Sr. y la Sra. Rispo (Nobuko)

41) Funeral (Historieteca)

42) La Murciélaga Vol.8 (MacPulenta)

43) Macanudo Vol.6 (Común)

44) Dora Vol.1 (Común)

45) Yo, Vampiro Vol.2 (Puro Comic)

46) Gaturro Vol.2 (De la Flor)

47) Cazador Vol.3 (Deux)

48) 300 (Gárgola)

49) Mamá Pierri (Barcelona/ Granica)

50) Lule le Lele: 10 Años (Deux)

51) Desfigurado (Ex Abrupto)

52) Gaturro Vol.6 (De la Flor)

53) Metrópolis (Fan)

54) Gaturro Vol.14 (De la Flor)

55) Komikku n.9 (Freakshow)

56) La Esperanza fue lo último que se Perdió (Barcelona/ Granica)

57) Gaturro Vol.5 (De la Flor)

58) Borderline Vol.1 (Puro Comic)

59) Estupefacto (Domus)

60) Gaturro Vol.13 (De la Flor)

61) Komikku n.8 (Freakshow)

62) Séptimo Círculo (Llanto de Mudo)

63) Fuerza Mosca (Comiks Debris)

64) Cosas que te pasan si estás vivo (Común)

65) Gaturro Vol.11 (De la Flor)

66) Gaturro Vol.3 (De la Flor)

67) Corina y el Pistolero (Llanto de Mudo)

68) Macanudo Vol.1 (De la Flor)

69) Gaturro Vol.10 (De la Flor)

70) Matabicho (Moebius)

71) La Murciélaga Vol.2 (MacPulenta)

72) Gaturro Vol.7 (De la Flor)

73) Ruta 22 (Llanto de Mudo)

74) Etnica Vol.1 (Etnica Studios)

75) El Cuervo que Sabía (Llanto de Mudo)

76) La Murciélaga Vol.3 (MacPulenta)

77) La Murciélaga Vol.4 (MacPulenta)

78) Meglia A-Go-Go (Napoleones sin Batallas)

79) Elías y el Perro de la Esquina (Comiks Debris)

80) Los Ultimos Días del Graf Spee (Belerofonte)

81) Cazador Vol.4 (Deux)

82) HGO: De El Eternauta a Montoneros (U.N. de Córdoba)

83) Islas (Contracultura)

84) McKosher (Llanto de Mudo/ Noviembre)

85) Alina y Aroldo (Pictus)

86) Alfredo Grondona White (La Duendes)

87) Borderline Vol.2 (Puro Comic)

88) Macanudo Vol.4 (De la Flor)

89) Macanudo Vol.3 (De la Flor)

90) Gaturro Vol.12 (De la Flor)

91) Gaturro Vol.9 (De la Flor)

92) Los Dueños de la Tierra (De la Flor)

93) Parque Chas (Puro Comic)

94) Fede y Tomate Vol.1 (Pictus)

95) Komikku n.5 (Freakshow)

96) Toda Mafalda (De la Flor)

97) 10 Años con Mafalda (De la Flor)

98) Simón (Deux)

99) Tragedias del Rock: John Lennon (V&R)

100) Virus Tropical (Común)

lunes, 2 de enero de 2012

02/ 01: LOS LANZAMIENTOS DE 2011

Como ya conté varias veces, hace varios años que tengo una mini-distribuidora que se dedica a venderle comics a las comiquerías y librerías de todo el país. No trabajo con todas las editoriales, pero sí con unas cuantas, incuyendo sellos de España, Uruguay, Paraguay, Venezuela y Perú. Dentro de lo que son las editoriales argentinas, este año registré 73 nuevas publicaciones (dos menos que el año pasado). Se colaron en la cuenta un par de artbooks (de MacPulenta) y algunos libros y revistas teóricas, tanto sobre comic y animación como sobre cine. Seguro faltan un montón de novedades aparecidas en 2011, porque -insisto- no trabajo con LARP, Sudamericana, OVNI, Doedytores y algún otro de los que editan bastante, pero como curiosidad, o como dato interesante para tener un pantallazo (parcial) de lo que se editó este año en Argentina, publico la lista de esos 73 títulos, ordenados de más vendido a menos vendido. Atenti con esto, porque algunos títulos que aparecieron en Noviembre y Diciembre ocupan posiciones que no reflejan el gran impacto de ventas que están generando, simplemente porque los que salieron a principios de año llevan acumuladas más ventas. Así quedaron: 1) Ordinario (Llanto de Mudo) 2) Comiqueando Extra n°17 (Freakshow) 3) Comiqueando Extra n°16 (Freakshow) 4) Gaturro Vol.17 (De la Flor) 5) Komikku n.10 (Freakshow) 6) Correrías del Sr. Rispo (Llanto de Mudo) 7) Komikku n.11 (Freakshow) 8) Peter Kampf lo Sabía (Ojodepez!) 9) Gaturro Vol.18 (De la Flor) 10) 365 Comics por Año Vol.1 (Llanto de Mudo) 11) De Amor, de Locura y de Muerte (Pictus) 12) El Libro del Génesis (De la Flor) 13) Fantagas (Moebius) 14) Edgar Allan Poe: Cuentos (Ojodepez!) 15) La Murciélaga Vol.6 (MacPulenta) 16) El Libro de Gabriel (Napoleones sin Batallas) 17) Cabo Savino (La Duendes) 18) ¿Quién es Montt? (De la Flor) 19) La Ciudad de los Puentes Obsoletos (Común) 20) La Murciélaga Vol.7 (MacPulenta) 21) King of Nekropolis (Loco Rabia/ Ex Abrupto) 22) 365 Comics por Año Vol.2 (Llanto de Mudo) 23) Funeral (Historieteca) 24) La Murciélaga Vol.8 (MacPulenta) 25) Mamá Pierri (Barcelona/ Granica) 26) Lule le Lele: 10 Años (Deux) 27) Metrópolis (Fan) 28) Borderline Vol.1 (Puro Comic) 29) Fuerza Mosca (Comik Debris) 30) Cosas que te pasan si estás vivo (Común) 31) Corina y el Pistolero (Llanto de Mudo) 32) Ruta 22 (Llanto de Mudo) 33) El Cuervo que Sabía (Llanto de Mudo) 34) Elías y el Perro de la Esquina (Comik Debris) 35) McKosher (Llanto de Mudo/ Noviembre) 36) Alina y Aroldo (Pictus) 37) Alfredo Grondona White (La Duendes) 38) Borderline Vol.2 (Puro Comic) 39) Fede y Tomate Vol.1 (Pictus) 40) Tragedias del Rock: John Lennon (V&R) 41) Virus Tropical (Común) 42) Tragedias del Rock: Michael Jackson (V&R) 43) La Invención de Morel (De la Flor) 44) Irish Coffee (Napoleones sin Batallas) 45) Dos Estaciones (La Máquina Infernal) 46) DGMW (Grupo Convoy) 47) El Ascensorista (Llanto de Mudo) 48) El Extranjero (De la Flor) 49) Episodios Patagónicos (La Duendes) 50) Historietas del Sótano Vol.1 (Agua Negra) 51) Muffins (Manoescrita) 52) Ani (Llanto de Mudo) 53) Fusilen a Dorrego (La Duendes) 54) Merci (De la Flor) 55) Ombligo Sin Fondo (Común) 56) Doble V (Llanto de Mudo) 57) El Arte de Nico Di Mattia (MacPulenta) 58) Aquí Mismo Vol.2 (Loco Rabia) 59) Zona 2011 (La Duendes) 60) Cine Superheroico (Fan) 61) Mitológicas (La Duendes) 62) República Gada (Llanto de Mudo/ Noviembre) 63) Mi Buenos Aires Querido (Loco Rabia) 64) Cazador Vol.5 (Deux) 65) Marowak (Llanto de Mudo) 66) David Cronenberg (Fan) 67) Cazador Vol.6 (Deux) 68) Boudoir (MacPulenta) 69) Aloha (Loco Rabia/ Belerofonte) 70) Limura (La Duendes) 71) 10.000 Formas de Morir (Fan) 72) Astroboy Vol.5 (Deux) 73) Teorías sobre la Historieta (Universidad N. de Córdoba)

domingo, 1 de enero de 2012

01/ 01: LOS MAS VENDIDOS DE DICIEMBRE


Y sí, Diciembre batió todos los records. Por cantidad de novedades, por volumen de ejemplares vendidos y por cantidad de negocios que hicieron sus pedidos en el último mes del año, obviamente incentivados por las fiestas, el aguinaldo y demás impulsores del consumo.
Veamos qué fue lo que más se vendió:
1) Gaturro Vol.18 (De la Flor)
2) La Murciélaga Vol.8 (MacPulenta)
3) Peter Kampf Lo Sabía (Ojodepez!)
4) Cosas Que Te Pasan Si Estás Vivo (Común)
5) Irish Coffee (Napoleones sin Batallas)
6) Merci (De la Flor)
7) Bife Angosto Vol.2 (De la Flor)
8) Edgar Allan Poe: Cuentos (Ojodepez!)
9) Ordinario (Llanto de Mudo)
10) Mi Buenos Aires Querido (Loco Rabia)

Predeciblemente, el insostenible Gaturro se sostuvo un mes más al tope del ranking. Seguramente ese degenerado de Papá Noel le infligió el tomito a centenares de niños incautos, a los que ahora la sociedad tendrá que intentar re-encauzar en la senda del Bien.
Salió un nuevo número de La Murciélaga y, como suele suceder, trepó rápido y trepó alto. Otra señal de la excelente salud de la que goza este maravilloso proyecto impulsado desde Córdoba, que da cabida a grandes artistas de todo el país (y en este número, a dos grandes uruguayos).
Tal como yo sospechaba, el librito con las historietas autobiográficas de Liniers iba a vender en Diciembre mucho más de lo que vendió en Noviembre, y ahí está, en un meritorio cuarto puesto, sobre todo si pensamos que vale $ 90. ¿Importa mucho el precio? No sé, a veces creo que no. Sobre todo este mes, cuando la edición de mega-lujo de Irish Coffee salió a la venta a $ 200 y se vendió bocha. La verdad, muy notable la respuesta que obtuvo este clásico de Trillo y Meglia nunca antes recopilado en nuestro idioma.
Otro hitazo de Ediciones de la Flor fue Merci, el recopilatorio de Decur (Guillermo Decurgez), que incluye chistes, historietas e ilustraciones. Salió cerca de mitad de mes y pegó muy fuerte. En Enero no creo que venda mucho, porque la editorial (y la Distri) cierra por vacaciones, pero le tengo mucha fe.
La otra novedad que entró al ranking salió muy cerca de fin de mes y es Mi Buenos Aires Querido, la antología escrita y coordinada por Alejandro Farías en la que participan un montón de dibujantes grossos, entre ellos Alcatena, Marcos Vergara, Dante Ginevra y Rodrigo Terranova. A esta sí, le auguro un Enero con muy buenas ventas.
Y los puestos restantes fueron a parar a manos de los greatest hits, de los insumergibles: los dos títulos con los que Ojodepez! volvió este año y rompió todo, y dos tanques que llevan la firma de Gustavo Sala, uno de ellos aparecido en 2010 y el otro en Enero del año que se acabó anoche. Devastador lo de Sala, de punta a punta de 2011.
Para Enero, la novedad más promisoria es Fueye, la majestuosa novela gráfica de Jorge González, que finalmente se edita en Argentina. También se vienen novedades de Uruguay y Paraguay, un nuevo tomo de Historietas del Sótano y seguro alguna otra cosita aparecerá. Como ya dije, este mes la Distri trabaja sólo 15 días, así que lo más probable es que la próxima vez que repasemos este ranking de ventas sea a principios de Marzo, con las cifras de Enero y Febrero.
Mañana, el ranking de los más vendidos de 2011.

sábado, 31 de diciembre de 2011

31/ 12: TERCERA TEMPORADA


Junate esta:
Jason Aaron, Rafael Albuquerque, Quique Alcatena, Mike Allred, John Arcudi, David B., Alessandro Barbucci, Ricardo Barreiro, Baru, Benjamin, Berliac, Jordi Bernet, Simon Bisley, Francois Boucq, Enrique Breccia, Miguel Brieva, Nicolás Brondo, Ed Brubaker, Kurt Busiek, Mike Carey, John Cassaday, Serge Clerc, Richard Corben, Andy Diggle, Warren Ellis, Garth Ennis, Juan Ferreyra, Manel Fontdevilla, Gallardo y Mediavilla, Keith Giffen, Carlos Giménez, Juan Giménez, Grondona White, Emmanuel Guibert, Marc Hempel, Jonathan Hickman, Hiroshi Hirata, Bryan Hitch, Stuart Immonen, Alejandro Jodorowsky, Michael Kaluta, Jack Kirby, Joe Kubert, Laerte, Horacio Lalia, Roger Langridge, Stan Lee, Ted McKeever, Kevin Maguire, Cacho Mandrafina, Enrico Marini, Jiro Matsumoto, Lorenzo Mattotti, Carlos Meglia, Mike Mignola, Peter Milligan, Alan Moore, Muñoz y Sampayo, Steve Niles, Carlos Pacheco, Rubén Pellejero, Renzo Podestá, Alberto Ponticelli, Don Rosa, Greg Rucka, Richard Sala, Hiroaki Samura, Bill Sienkiewicz, Peter Snejberg, Scott Snyder, Goran Sudzuka, Jiro Taniguchi, Ben Templesmith, Jill Thompson, Carlos Trillo, Lewis Trondheim, Alejo Valdearena, Lucas Varela, Mark Waid, Matt Wagner, Mike Wieringo, Joss Whedon, Bill Willingham, Brian Wood.
¿Qué es eso? Algunos de los nombres que me hacen decir “wow!” cuando repaso los lomitos de los libros que tengo sin leer. ¿Me puedo ir al mazo con toda esa merca para leer y reseñar? Y, no. Por eso este blog inicia mañana su tercera temporada, otros 365 días en los que vamos a estar acá, celebrando la magia de la historieta en todas sus variantes.
Aclaro antes de que salte algún salame: este año me dediqué a completar las colecciones de Vertigo que tenía medio abandonadas, o sea que en 2012 el blog va a tener MUCHISIMO material de Vertigo. Eso significa un cachito menos de diversidad, porque para leer más Vertigo voy a tener que leer menos de otras cosas. Es lo que hay. No vale patalear.
Mañana empiezo un nuevo blog diario, llamado Soretes Azules. Es un blog de tributo al glorioso Carlos Trillo en el que a mí me toca coordinar el laburo de un elenco alucinante en el que están Diego Agrimbau, Pablo Túnica, Lucas Varela y Laura Vázquez, más unos cuantos especialistas invitados, tanto de Argentina como del exterior. Sí, leíste bien. Es un blog diario, que va a ofrecer material nuevo TODOS los días de 2012. Veremos si me da el tiempo para postear, además, en este blog y en la Comiqueando Online, donde renovamos la sección de noticias casi todos los días. Si no llego, mala leche. Aparecerá la leyenda “Hoy no hay reseña, volvé mañana” y eso será todo. Trataremos de que eso suceda poco. También habrá vacaciones (como en Agosto de este año que se acaba), aunque no sé si una o más.
A partir de mañana también habrá algunos cambios cosméticos en este blog, alguna boludez nueva en materia de colores, diseños y esas cosas a las que nadie le presta demasiada atención. Así que en esta humilde pero no por eso menos emotiva ceremonia, damos por concluída la segunda temporada del blog y queda oficialmente lanzada la tercera,, que en una de esas es la vencida.
Lo más importante a tener en cuenta es que este blog no tiene la intención de ganar amigos, ni de levantarse minas, ni de vender nada, ni de conseguirle votos a ningún partido político. Por ende, si las opiniones aquí vertidas irritan, molestan o desagradan a alguien, me chupa un huevo, la mitad del otro y el 62% de la poronga. Si juntamos más de 300 seguidores, más de 1000 “me gusta” en Facebook y más de 20.000 visitas en este mes –record absoluto- de Diciembre, no fue precisamente por mantener un espacio ascéptico, conciliador, o en el que se prioriza el cuidado por las formas por sobre lo que se quiere expresar. Sentite cobijado por las banderas de la independencia, la libertad y el derecho a opinar lo que se te cante la chota (o la argolla), porque esas son las banderas que este blog levantó y seguirá levantando.
Mil gracias por el aguante, mis sinceros deseos de un 2012 repleto de historietas y –parafraseando una vez más al Diego- que la sigan narrando.

viernes, 30 de diciembre de 2011

30/ 12: ORANGE SHAFT Vol.1


Terminamos la temporada de reseñas con una nueva incursión en el comic latinoamericano contemporáneo, esta vez en la vecina República Oriental del Uruguay.
Orange Shaft (creado, escrito y dibujado por Roy) es un justiciero urbano de la B Metropolitana, eternamente a la sombra de Batman y los otros grossos. Hasta que un día se pudre: decide mudarse a una ciudad donde nunca haya habido paladines enmascarados, para combatir el crimen sin tanta competencia y –lógicamente- con más reconocimiento. Así cae en Montevideo y de ahí en más, la palabra clave será “cae”. Pobre pibe, no pega una.
La verdad es que Orange Shaft no tiene poderes, apenas una puntería increíble con el arco y las flechas. Pero la rema con actitud: es afroamericano, irascible, funky y fiestero. Roy usa a Orange Shaft para aplicar un recurso que funciona invariablemente bien en el humor costumbrista: ver la realidad a través de los ojos de un alienígena, de un tipo que no caza una, que no maneja en lo más mínimo los códigos de la sociedad en la que se trata de insertar. Orange Shaft no habla ni lee una palabra de castellano y apenas entiende cuando le hablan. Desde su óptica, las costumbres, contradicciones, miserias y prejuicios de los montevideanos adquieren una nueva dimensión, más absurda, más grotesca, más bizarra, con excelentes resultados cómicos.
Y más allá de esa fórmula cuasi-infalible y más vieja que Mirtha Legrand, entra también en la ecuación el talento del autor, no sólo en la construcción del personaje, sino en la mala leche para que este contraste entre un superhéroe yanki y la realidad cotidiana de la capital uruguaya se sostenga y sea atractivo a lo largo de 44 páginas. Para eso hay un par de buenos personajes secundarios, muchas situaciones impredecibles y muy buenos diálogos. Lo más loco es que, a lo largo de toda la obra, Orange Shaft sólo habla en inglés. Y no hay subtítulos. Si no sabés inglés, no entendés ni un sólo diálogo del protagonista. Si sabés inglés, te va a reconfortar descubrir que estos están cuidadísimos, sin ningún error, a años luz de lo que hacen los yankis cuando aparecen personajes que hablan castellano.
Una vez terminada “la novela”, Roy suma una historieta corta en la que Orange Shaft (y todos los demás personajes) hablan en castellano. Está dibujada a propósito en un estilo retro y es una parodia a los comics de superhéroes de los años ´50. Y si bien tiene su bienvenida cuota de mala leche, no es nada que no hayamos visto 100 veces en otras parodias al género. Sumale que el dibujo no tiene onda, y te quedan ocho paginitas que bien podrían no estar.
En las 44 páginas de la historia central, el dibujo de Roy cumple dignamente, sin mayores sobresaltos. No esperes genialidades, porque no las hay, pero tampoco vas a ver errores groseros. Roy se maneja bien en un estilo cercano al cartoon, tiene un muy buen manejo de las expresiones faciales, no pifia en la anatomía y para los fondos recurre a referencias fotográficas que están muy bien laburadas, como para integrarse sin hacer ruido al planteo estético de la obra. Los grises y las texturas digitales están aplicadas con criterio por Bea (novia y asistente de Roy) y no sé quién de los dos lo sugirió, pero me pareció brillante la forma en que se nos muestran las canciones que canta o escucha Orange Shaft.
En síntesis, esto no es para nadar de Buenos Aires a Montevideo con tal de conseguirlo, pero está más que bien. Tiene sátira social, acción, algún garchecito, buenos chistes y un personaje al que le sobran onda y carisma como para ganarse una hinchada nutrida, incluso en Montevideo, ciudad a la que Roy y su criatura desnudan y destripan sin piedad. Ojalá salga pronto el Vol.2.

jueves, 29 de diciembre de 2011

29/ 12: CASANOVA: GULA


Hora de reencontrarme con esta adictiva serie de Matt Fraction, repleta de conceptos limados, acción al palo, referencias rockeras y meta-comiqueras, runflas malignas y garches de todos contra todos.
La principal particularidad de este tomo es que el protagonista, Casanova Quinn, casi no aparece. Está, pero no lo vemos. Y todo el foco de la saga está puesto en su hermana melliza, Zephyr Quinn, la perra lasciva y traidora que no tiene reparos en seducir, engañar, torturar o boletear a quien se interponga en sus siempre retorcidos planes. El tono del relato es claramente festivo. Si bien hay momentos dramáticos y heavies, la balanza se inclina irremediablemente hacia la joda, hacia la cosa bizarra, vertiginosa, frenética, en la que todo puede pasar (y de hecho, pasa).
En un comic en el que las lealtades (y hasta las identidades) son tan volátiles, meter muchos personajes puede significar un riesgo importante que –en una de esas- termine por marear o confundir al lector. Fraction asume ese riesgo a lo guapo, con una docena de personajes importantes, entre ellos buenos y malos de distintas organizaciones secretas, gente de otras dimensiones, del futuro, clones, muertos que resucitan, personajes ya presentados en la saga anterior, personajes nuevos... Pero aún así la magnitud del elenco no alcanza a confundir al lector, ya que la entrada y salida de escena de cada uno de estos tipos, minas y bichos está perfectamente justificada y –si hiciera falta- explicada.
Muchos de estos personajes se conocen de antes, y Fraction se luce muchísimo con los flashbacks, que interrumpen la narración “del presente” con muchísimo criterio y sin extenderse más de lo realmente imprescindible. Las relaciones entre estos personajes (viejos rencores, nuevos romances, etc.) están tan bien exploradas que por momentos le disputan el protagonismo a la trama de espionaje, acción y aventuras al límite. A veces fruto de esos romances y a veces meras trampas para engañar boludos, la trama de Gula está salpicada por unas cuantas escenas de sexo bastante zarpadas, muchas más que en cualquier otro comic editado por Marvel (recordemos que la serialización en comic-books corrió por cuenta de Image). Con minas como Zephyr Quinn o Suki Boutique, que le dan a lo que se les ponga adelante sin importar su genitalia, su edad o su alineación “ética”, el descontrol está garantizado y Fraction logra ese equilibro justo, en el que la historia no se basa en los garches, ni estos parecen forzados o traídos de los pelos. No es un comic porno ni erótico, pero si le sacás los garches, no es lo mismo.
El otro elemento muy notable son los conceptos limados que nombraba al principio: Fraction se tira de cabeza desde un piso 14 a una pelopincho con viajes temporales, espaciales y dimensionales, armas, agencias, mutaciones, chiches tecnológicos y hasta neologismos que podrían resultar totalmente descabellados si a) no estuviera todo en función de una historia atractiva y coherente por donde se la mira, y b) no se nos recordara permanentemente que esto es un comic con ínfima pretensión de realismo. Así como está planteado, todo cierra, todo suma, todo ceba más de lo que te descoloca.
La otra particularidad importante de Gula es que en vez de Gabriel Bá el dibujante es Fábio Moon, su hermano gemelo. Fábio es el más sutil de la dupla, el que mira más a Will Eisner que a Mike Mignola y eso se nota, aunque Fábio se esfuerce por no despegarse demasiado de la estética creada por su hermano en la saga anterior. Pobre Fábio, se rompió el culo para que la historieta se viera alucinante, pero se tuvo que fumar a un colorista, Cris Peter, que en el primer tomo dejó todo y en este tiene tiradas a chanta muy, muy evidentes. Lo mejor es dejarse llevar por la excelente narrativa de Fábio y olvidarse –en lo posible- del color, que tira un poquito para atrás. Lo más grosso a nivel visual es la historieta corta de Suki Boutique con la que cierra el tomo. Ahí yo sospecho que metió mano Gabriel Bá (probablemente en el entintado) y el color se parece un poco más al del primer tomo, que estaba mucho mejor.
Detalles mínimos al margen, Gula es una gran historia dentro de esta serie que se va haciendo adicción. Actualmente el sello Icon de Marvel está serializando una nueva saga (Avaritia) y ya cuesta un huevo esperar a que salga el TPB para leerla. Mérito irrefutable del pulpo Fraction y los Gemelos Fantásticos.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

28/ 12: DULLED FEELINGS


¿Ves ese rectangulito celeste en el medio de la portada? Bueno, eso lo agregó el que digitalizó la imagen. En la portada del libro real, en vez de ese rectangulito hay una poronga. Grande. Venosa. Erecta. ¿Qué clase de degenerado se compra un comic en cuya portada hay una especie de Batman sadomaso luciendo su falo erguido frente a dos yiros voluptuosos con látigos y lencería de cuero? Hay que estar muy hecho mierda... o ser muy fan de Igort.
Yo me declaro culpable del segundo crimen, el del fanatismo ciego por este genio italiano, que me llevó a comprarme (gracias a la recomendación de mi amigo el Desgarreitor) la edición yanki de Il Letargo dei Sentimenti, un álbum que recopila dos historias de mediados de los ´80, la época más experimental de la carrera de Igort. Es la etapa en la que Igort militaba en el grupo Valvoline, junto a monstruos como Lorenzo Mattotti, Giorgio Carpinteri, Andrea Pazienza o Charles Burns, y se zarpaba en planteos estéticos muy arriesgados, muy en sintonía con los autores más vanguardistas de la época: los propios Valvoline, Jacques Loustal, Daniel Torres, Beb Deum... Igort abrevó en todos esos estilos muy afectados, muy pendientes del diseño, el color y la forma, muy “modernosos”, muy poco naturales, y los mezcló con sus mambos personales para crear dos historietas de 21 páginas cada una, muy interesantes pero un toquecito crípticas.
La primera, Ishiki no Kashi, se centra en las dudas de Zusho, un ejecutivo japonés que está enamorado de Tsukuma, un joven y apuesto soldado, pero conoce a la bella Naomi y no sabe por cuál de los dos decidirse. En el medio hay una intriga política, una Moscú alucinante, totalmente re-imaginada por Igort, y un par de garches bastante hot, que desafían con éxito a la frialdad que elige el autor para el tono de la historia.
La segunda, Letargija Custv, es la historia de un joven soviético a quien el propio Batman entrena para que se convierta en su representante en Moscú, en un giro que anticipa por muchos años a lo que después vimos en Batman Inc. El atlético Aaron reparte su tiempo entre una fábrica en la que es basureado por su jefe y las patrullas nocturnas en la eterna lucha contra el crimen, hasta que conoce a Olga y Tamara, dos voluptuosas muchachas que se lo llevan a la cama y le hacen vivir momentos de un éxtasis indescriptible. Acá la trama es más compleja: hay espionaje, romance, erotismo, algo de sátira social y machaca de un chabón musculoso encapuchado contra hampones y mafiosos. Por ahí en más páginas, la historia se podría haber desarrollado mejor, e incluso tendrían más sentido esas secuencias breves pero incandescentes en las que Aaron les da murra a las dos minitas. Pero en 21 páginas está todo un poquito apretado, no se llega a discernir bien si Igort quiso contarnos una de superhéroes rusos, o parodiar al género de los justicieros enmascarados, o calentarnos la pava con los tríos entre Aaron, Tamara y Olga, o involucrarnos a pleno en un misterio con espías, doble agentes y traiciones varias.
Y en realidad importa bastante poco, porque desde el primer momento queda clarísimo que la mayor preocupación de Igort estaba puesta en el dibujo, en crear imágenes fuertes, que combinaran impacto, sensualidad, sofisticación, perversión, belleza en su estado más puro. Lo cual, obviamente, logró con creces, motivo por el cual se recontra-justifica conseguir esta oscura joya de los inicios de este ídolo italiano. Un ídolo que hoy dibuja muy, pero muy distinto a lo que pelaba en Il Letargo dei Sentimenti, aunque siempre comprometido con la eficacia narrativa y la exploración de la línea y el color como herramientas para lograr imágenes de notable vuelo plástico. Algún día Sudamérica se hará cargo de lo que significó el grupo Valvoline para la evolución del Noveno Arte allá por los ´80, y yo me dejaré de morfar un “0 comentarios” cada vez que me babeo con Mattotti, Igort y demás...